Nuevas impresiones de Luisinho (II)

((((Tales: –  Luís en el Parque de Santa Margarita, esse parque. Las hojas de los árboles hacen piruetas y el Planetarium tiene una boca que habla en portugués.

Agora… tudo… é teu… Agora… és…. intocável…

La chaqueta con brillos espásticos arde traslúcida sobre el pecho de Luisi, que se arquea mareado. Es una epifanía, una reverberación de todas las cosas que le han estado pasando, una afirmación de los dioses que le conecta directamente con las visiones que tenía su vieja en Avintes, cuando él era solo un bebé.

Cristo do Céu… em breve virá…

20’37 de la tarde. Coches acumulados en la Avenida del Ejército. La mirada de Luisinho Correia se para en los tres estuches de gafas de sol que rodean la palanca de cambios. Los tres son de la misma marca, Silvano Domani. Se pregunta durante unos minutos por qué Sidnei quiso esas y no las otras, de Guess, que estaban claramente mucho mejor.

En casa, desde que no está su mujer, hay cuadros nuevos. Una reproducción en gigante del “Convergence” de Pollock preside el corredor de entrada. Foda-se. También cosa de Sidnei. A Luisi le gusta andar con Sidnei pero le está empezando a tocar un poco las bolas… De todo sabe más. De películas. De bañadores. Que si folla de pie… Pero piensa en cómo sería si no le tuviera y se sienta en el cheslong de cuero blanco. Son humanas situaciones…

Ya ves. Dos meses desde que Fernandina agarró las maletas y se najó con los niños, harta de subidones, de teles cada vez más grandes y horas cada vez más altas. Farta de tudo… Del instagram, de todas esas fotos con Luisinho vestido de fáquer, de los 37 modelos de gafas de sol acumulados en una estantería de caoba que su marido mira embobado mientras se viste.

22’03 de la noche. Suena el teléfono pero Luís no lo pilla. El espejo dice te quiero. Vogue, vogue… let your body move to the music… Era Sidnei. El espejo está sudando. La música invade el diseño. Era Sidnei diciendo todos los nombres de la puta canción en el Moom: Marlon Brando, Jimmy Dean, on the cover of a magazine… Esos nombres que él se sabe.

Puta…

Dos ángeles entran por las puertas de cristal de la terraza. Traen unos papiros que Luisinho firma en pelotas. Foda-se mais e mais, caralha… Sidnei le da un beso, lo ama. Ya no hay violencia en su vida, solo amor, pero no para Fernandina, sitiada por el recuerdo en una casa de Matosinhos. Todo el chorro va a parar directamente al esófago de Luís Carlos Correia Pinto, quien, con los dioses de su mano, recorre ya el camino del héroe.

Mas olha…

Con una amante, otra vez en el Parque de Santa Margarita. Es un fracaso. Conversaciones de mierda, gelado da merda do mango e a puta que o pariu… Se siente vacío y conduce hasta Santa Cristina. En el escaparate de una tienda de sofás cree ver a un niño que le saluda. Foda-se minha vida… Luego para, sale del Audi A5 Sportback y se sienta en su morro. Hay una palmera. Hay otro domingo sin familia. Nuevos vicios. Hay un recuerdo del Luisinho que se dedicaba poco más que a repartir ostiones, de la lobotomía a la que ese Luisi fue sometido en casa de Fernando Vázquez, una noche, sin parar de hablar. Luís, faime caso… re-den-ción. Luís frunce tanto el ceño que una purila tropieza en la acera, a sus espaldas. Luisinho es tan Luisinho que tiene ganas de encararse con su exitoso nuevo yo, que se le ponga farruco y meterle un puño en el estómago. Luisinho siempre siempre siempre

Cuspo-te, puta…

peleará contra sí mismo.

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Peñas locas se expresan (II): Peña Juan Domínguez

Hubo un momento en el que Carlos Coppel, además de ser cantante del grupo Lenny Leonard, borracho y biólogo, ostentó el cargo de presidente de la Peña Juan Domínguez, emplazada en el Bar Faluya, Rúa Orzán 75. Ahora, ya ex-presidente, sigue siendo una voz autorizada en la barra y en la calle. 

 

Cómo sale la idea salvaje de hacerle una peña a Juan Domínguez en un bar como el Faluya?

Corría el año 2011, y un tipo llamado Diego, que ahora es cibernético, y yo estábamos en el Orzán tomando nuestras características copas de yate cuando se nos ocurrió la idea de llamar la atención de algo. Por aquel tiempo aún el Orzán era lo que era y el “Lautrec” era un garito donde podías pillar cachiño bien si sabías como camelarte a las jipis del sitio. Nosotros íbamos postos como cabalos de carreiras y nos encontramos a nuestro amigo, también dueño del Bar Faluya, Carlos Cela y le gritamos medio en coña medio en serio que queríamos hacer una peña de fútbol, la idea era la siguiente: organizar churrascadas, bebercios y ver los partiditos, como siempre, pero organizado, y cómo no, siendo nosotros los jefecillos de algo. Es curioso, pero sociológicamente es importante el papel del líder y yo que tengo madera de líder quería liderar, aunque aún faltaban unos años para convertirme en presidente, a la postre, Primer Emperador de la Peña Deportivista Juan Dominguez. Todo fue redondo, vino el Dopico, Valerón, Bergantiños y un par de notas más, la prensa… y había comida gratis en el bar, se hizo foto. La peña fue un éxito, al menos el primer día. Aún hoy, seis años después, somos felices allí.

Si Juan Domínguez fuese un animal, cuál sería?

Aquí dije algo que mantengo, Juan Domínguez lucha, como un felino, como un felino grande, porque aunque sea delgado el chorbo es alto y tiene cuerpo, así que no es un felino cualquiera, no es un gato como Benzemá, que a nadie, ni al propio Benzemá, le cae bien. Benzemá es como Arizmendi, un tipo al que en realidad le molaba el basket como a los amigos de Ramos. Juando es un tigre, joder, pero lamentándolo en el alma, es un tigre con síndrome de down. A mí me mola mazo el tigre trisómico, me parece afable y es bueno, además es bonito pero tiene una cara neno… mi ma.

A quién crees que ganaría a hostias Juando de la plantilla actual?

Las peleas nunca se sabe, ahora que ha terminado la temporada tengo claro a quien vencería Juando, al puto Joselu, pero tras vencer, ya que Juando es bueno como el tigre del que hablábamos antes, se marcharía sin hacer escarnio del rival, y entonces la rata almizclera del otro contendiente le daría con una pata de cabra en la nuca y Juando quedaría en silla de ruedas. Me parece lamentable esta actuación, pero esto pasaría en 99 de cada 100 enfrentamientos Juando – Joselu. Yo de nuestro atleta no me enfrentaba a nadie más, Laure es pequeño pero matón, Juanfran me tiene un aire con Diego Costa y acabas mal… Yo me haría colega de Luisinho y me dejaba de broncas, si fuera él, pero yo no soy futbolista, a mí me nombraron emperador.

Crees que Juando puede volver a Coruña y hacerse un sitio?

Sí y no, como futbolista acaba de descender con el Mallorca y… a quién le quita el puesto? A mí no me quita el puesto un tipo como él. Quizá deba plantearse jugar en el Lorca, pero sin David Vidal (que es amigo mío)… quién le dirige? Este tío necesita un director de orquesta. A pesar de todo podría volver de entrenador si es capaz de adquirir dotes de liderazgo y entrega y mira, neno… el Zidane ganó dos champions seguidas y yo creo que es más suave que un guante el nota ese, no le veo gritando con ese acentito francés ridículo, así que quizá sin gancho ni gracia tenga suerte y consiga dejar al Dépor 17º con 33 puntos en la temporada 23/24. Yo de él echaba currículos (currículo recordemos que ya se le aclaró a Comedido que es correcto) en el Mercadona que me han dicho que pagan 1400 pavos al mes.

Cómo ves al equipo? Qué se comenta en la barra del Faluya?

El equipo no es equipo ni es nada, ahí hay un tipo que se llama Luisinho y si me dejas te voy a hablar de él. Este señor vino hace unos años sin crédito ninguno, con una mujer y unos hijos y en segunda amenazó a un árbitro, se le hizo una canción por eso, es decir, la peña del Faluya no pasa por alto este tipo de cosas y las valora. En el bar todo el mundo critica mucho, por eso es un bar, pero todos acabaron queriendo a Luisinho, aquí el menda no ha parado de animar a este tío, y tras pedir todo el deportivismo su dimisión, no solo se quedó si no que echó al entrenador Víctor Sánchez del Ano y le metió un golazo de chicharro desde la frontal que lo largó también de Copa a él y al puto Betis que no nos gusta demasiado. Ahora qué? Qué pasa con este tío? Pues eso es lo que se opina del equipo, que tenemos a Luisinho gracias al señor todopoderoso.

Qué es el Faluya?

El Faluya tiene ya si no me equivoco 11 o 12 años, el Faluya ha sido un lugar muy distinto a lo largo del tiempo, nosotros fichamos por el bar allá por el 2006, así que imagínate, yo tenía 16 años, íbamos allí porque se podía fumar y las jarras de cerveza eran baratas, así que en un principio el Faluya era barato para los jóvenes, tenía ambiente y se podía fumar. Luego la Audiencia Nacional en un giro inesperado y haciendo bastante el ridículo decidió meter a nuestro amigo entre rejas, entonces el Faluya se convirtió en un desierto, bajó a Segunda B pero nosotros, como Luisinho, seguimos militando en sus filas, incondicionales, sempre en loita. Volvió el dueño, volvieron las juergas, volvieron los tribuneros y los aficionados de Pabellón al bar, se ligaba a saco, nos hicimos mayores, ahora cuando nos sentamos en las sillas se nos oye rechinar los dientes. Por las noches hay muchos dientes batientes, muchos puños cerrados en la chaqueta, eh Soutiño? El Faluya somos nosotros y nadie más.

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Para acabar… alguna anécdota relacionada con la peña que recuerdes con especial cariño?

El día del ascenso del Dépor, el ascenso bueno, no el segundo descafeinado aquel que daba pena, yo estaba en Santiago, había ido a todos los partidos de la temporada, pero no conseguí entrada para el último match, así que lo vimos en un bar de la capital compostelana. Al día siguiente tenía examen de Microbiología II y no podía permitirme catear, así que pensé en ver el partido y pirar para el kel. Cuando ganamos y ascendimos con gol de Xisco, creo, desmentidme si no es así (no pienso corroborar mis datos con wikipedia), vi a todos mis amigos en la tele festejando, probablemente fue ilusión mía, pero los vi a todos, sin embargo, en aquel bar nadie mostró alegría. No podía permitir aquello, así que mi compañero de piso Dani y yo cogimos el último tren para Coruña y fuimos a celebrarlo, no sin antes quedar para el día siguiente por la mañana a coger el primer tren al pueblo y aprobar la puta Microbiología II.

Llegué a Coruña y cogí un casco de botella vacío, cuando ya enfilaba la calle del Orzán lancé el casco que, impactando contra el suelo y explotando en mil pedazos acojonó a mis compadres, que rápidamente tornaron sus sentimientos de odio a alegría cuando me vieron. Lo celebramos, y volví a casa. Al llegar pensé que había bebido poco y que sin fallo ninguno cogería el tren. Al despertar vi que tenía una resaca horrible, que había perdido el tren y que mi madre había tenido que desvestirme de lo pedo que iba. Pero hay final feliz, cogí el tren hotel y desayuné con un camarero de la Real Sociedad, hice el examen oliendo a alcohol, con la camiseta del Dépor llena de lamparones y en gafas de sol. El resultado? 5,0 porque no es más rico el que más tiene si no el que menos necesita.

Por último quiero dar un saludo a mi mujercita Belén! Siempre confiamos en el equipo. Vivan los Isótopos de A Coruña!!

Ojo al asesino porque es un verdadero maestro

Mientras Luisinho reventaba el televisor a patadas, pasado el minuto 85, algunos apoyaban los codos en las rodillas y las palmas de las manos en la mandíbula. Dani me silbó en la puta oreja sin dejar de mandar a la mierda a todo aquel al que tuviese en su campo de visión. Un tío cayó a rolos por las escaleras. Dos niños empezaron a zoscarse -con tal fiereza que quedaron sangrando, con heridas profundas- como los hipopótamos. Los jugadores en el campo, de pie, alicatados al césped por unas botas de colores hirientes. Víctor sentado. Don Dino sentado, sudando, con dos móviles, el de la empresa y el personal. No bajó peña del cielo en caballo ni soltamos alaridos como perros, sino que, (vol)vimos al terror. La particularidad del Dépor se define por la belleza del crimen.

Y la creación de obras diabólicas y desastrosas, hermosas y perfectas, por parte de nuestro equipo, es de calado transversal al estado de nuestra existencia como deportivistas, y ya que bastante tiempo le dedicamos a la moral, analicemos estéticamente.

Tanto plantilla como cuerpo técnico estuvieron ensayando todo el año para este seductor final de temporada. La intención es que cuanta más desfiguración, más tragedia y más heridos haya, mejor, porque así se conseguirá con mayor efectividad la fascinación entre la jauría. Como asesinato de categoría, se necesita una víctima a la altura, bien vestida. Fichajes guapos, presentación de camisetas en un centro comercial, jugadores con Instagram.

Plantados en pretemporada, arreglados, oliendo bien, a suavizante. Debemos hacer circular fotos nuestras para que se conmuevan con la belleza, era tan guapo y ahora va a morir, dirán, dicen. Con la victima elegida y con la muchedumbre babeando por ella, menos mal que el pétreo Luis Carlos Correia Pinto se alza para avisarnos a través de una movida con Arribas, que él, mensajero del mal, iba a hacer todo lo posible por embellecer el asesinato que se iba a cometer esta temporada. Por algo juega con guantes.

Poco después se ficho a Manu, materia prima del decadentismo.

No intuimos las intenciones, y en la primera vuelta todos nos enamoramos de la víctima. Los empates fueron quemaduras de truja, pero a partir del Villareal empezaron las puñaladas, de manera piadosa al principio, pero profundas y oxidadas a partir del Espanyol, partido donde Sidnei fue víctima de un pollicidio. Ya en adelante, torturas, humillación, amputaciones y demás herramientas utilizadas por un criminal de nivel. La destrucción de esfinges, la ciudad incendiada, el caos.

Ahora el etéreo homicida del Deportivo duda qué hacer. A falta de tan solo dos actuaciones, puede dejar huir a un ente desangrado, famélico, lleno de heridas profundas como las de los niños que se pelearon como hipopótamos, arrastrando los pies; o puede terminar con el de una manera violenta y con una ferocidad abrumadora, abriéndolo en canal y enseñando su interior a todo el graderío.

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Dépor – Barça, J34

Jornada 34 de la Liga BBVA 2015-2016. Miércoles 20 de abril.

R.C. Deportivo 0 – 8 F.C. Barcelona (Luis Suárez, 11, 24, 53, 64; Rakitic, 46; Messi, 73; Bartra, 79; Neymar, 81).

Cando Luisinho pediu un pingado no Delicias, xa sabia que esa noite non seria titular.

– ¿Qué, Luisi, qué te parece lo del Axel?

– Non gosto disse rapaz.

Todos no barrio sabian ben que con el se podia falar de AC-DC, pois adoitaba facer os mandados nesas mañás que tiña libres con un chándal vello do Sporting e unha camiseta do grupo australiano. Camiñaba a modo pola Falperra, baixaba as escaleiras e a miúdo deixábase ver pola cafetaria. A xente que tamén paraba por ali dicia que semellaba un tipo tranquilo.

– Que dis, oh. Si es un fenómeno. Mira, te enseño.

E o coruñés que o atendia detrás da barra deixou de prestarlle atención ao café que estaba a se facer na máquina e sacou o móbil para ensinarlle uns vídeos no youtube. Luisinho finxiu interese, pero pensaba no Leganés.

Sábese mais fóra que dentro do clube e leva xa tempo pensando moito no lugar no que lle gustaria seguir a súa carreira. En certo modo botaba a faltar unha gran cidade preto da que vivir, tal e como lle ocorrera nos seus primeiros anos. Leganés parecía unha boa opción, preguntáralle a Insua e ia vendo os partidos que podia confiando no ascenso. Alcorcón ou Getafe, por que non. Rayo e Espanyol, en cambio, interesábanlle tanto comos os vídeos que lle estaba a ensinar o camareiro.

– Un fenómeno, hombre, que te lo digo yo.

Realmente, estaba un pouco farto do Axl. Indo cara a mesa onde sentou, fixo un aceno como de coller o Marca, pero arrepentiuse á metade do camiño. Luisinho xa non lia a prensa porque cada dia lle gustaban menos os adxectivos. Dalgún modo, comprendia a Luis Enrique. Sentou e adicouse a mirar o tráfico pola xanela do local.

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Montado no bus que chegaba ao estadio, viu ao presi na porta do Playa. Fumaba un habano dun palmo de lonxitude e parecéuselle mais que nunca ao empresario que saía na portada da versión ilustrada do Capital que tiñan os seus avós na casa. Algún dia, pensou, arréolle. Tino ergueu a vista e as súas miradas se cruzaron. Luisinho saudou timidamente. No fondo, aquel lambón caíalle ben.

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No descanso, 0-2 no marcador. Lembranzas dos últimos partidos que xogaran frente ao Barça nas cabezas dalgún dos xogadores. A charla adicada a esas lembranzas. Pero non. El sabia o que ia pasar de seguido desde que viu o empurrón de Suárez a Sidnei. Sabíao desde que viu que non ia xogar o partido. Non, isto non o sabia, pero pensou que si ao final do partido. Mirou mal a Manu cando o viu e rosmoulle algo nun portugués fechado que nen el mesmo soubo de onde saía. Un par de minutos despois achegouse a el e fíxolle un lixeiro agarimo. O rapaz estaba totalmente esnaquizado. Por dentro, só pensaba na carraxe que ia sentir cando escoitara falar de vergoña, de humillación, de esforzo. Que sabian eles? Sentou nun banco do vestiario e decidiu que hai temporadas nas que sae todo mal. Vidas enteiras nas que sae todo mal. E que que saia todo mal era algo que só lle podia importar a alguén coma Víctor Sánchez ou ao Tino do puro que vira dende o bus. Eles non eran dos seus. Arribas. Arribas seguro que tamén estaba máis jodido hoxe que o dia do Granada.

Ao chegar a casa, o seu fillo maior xa estaba deitado, aínda que esperaba esperto a que voltara o seu pai. Sen saber por que, faloulle en castelán, nun castelán perfecto repetiu as palabras que lera nalgún momento e non podia lembrar onde:  “siempre con el equipo. Siempre, en cualquier circunstancia y sin ninguna condición, con los once (catorce) hijos de puta que ponen su cara en el césped”. Púxolle a manta por riba e mirouno pechar os ollos. Xa verás que ben van sair as cousas en Leganés.

lucas

Real Madrid – Dépor, J19

Jornada 19 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 9 de enero.

Real Madrid C.F. 5 – 0 R.C. Deportivo (Benzema, 15; Bale, 21; Bale, 49; Bale, 63; Benzema, 90)

Como siempre. Como angelitos que pierden la fe progresivamente y se desinflan. Con ocasiones en los primeros minutos que siembran ilusión hasta el primer gol de la bestia, hasta el segundo, para ya con el tercero recostarse y fumar formulando chistes. La cosa en el Bernabéu no pasó del típico guión en los grandes teatros, así es, a donde llegan los pobres esperando ser marionetas, tímidos sparrings, diminutos adjuntos en la gran novela de los reyes con sus escopetas de tres cañones y sus pollas de caballo inundando el universo.

Empezó bien el Dépor. La tuvo Lucas pero su latigazo chocó contra el culo de Keylor. Luego el equipo empezó a caer a medida que llegaban los goles blancos, sabiendo que las rendijas que permiten colar una heroicidad en estos escenarios son a día de hoy bien pocas. Cara de Jémez, pues, y los cánticos de los nuestros, sus bailes y sus risas, como arma contra el imperio. Nos vais a arrasar pero os enseñamos el culo antes, durante y después de recibir las estocadas. Esta mierda merece actitud. El Dépor la tuvo, intentó introducir su verbo en la arena. Se acercó y remató, diecisiete veces. No hizo gol pero su gente vibró desde lo alto del coliseo, orgullosa. La fiebre funciona a toda máquina en este tipo de situaciones. Nos golean, pero somos mejores. Mira su circo qué magnánimo y sus perros qué colmillos y Zidane en el banquillo pero ¡dios! meneamos el esqueleto hasta la muerte, he ahí la diferencia. Pedro Souto lo sabe y es por eso que se pasó el partido escupiendo locuras enfundado en su camiseta de Luisinho. En Berlín, a miles de kilómetros de casa. Birra, pitis y Luisinho. Que salga Luisinho que se jala al mono ese de Carvajal. Que salga Luisinho que los revienta a estos imbéciles. Luisinho el puto amo. Y venga pitis y sonrisas y fraternidad con un 4-0 en el marcador que no aprieta porque a lo lejos, envuelta en decenas de miles de madridistas piperos, suena la voz borracha del deportivismo. La cabeza alta, el beso sonoro y a pasear el escudo por los bares aquí, en el Orzán o en casa Cristo. Así manda la fe. Firmamos donde haga falta, nos importa tres cojones. Cara de Jémez. La mirada punk. Al otro lado los árbitros, Cristiano Ronaldo, los periódicos, masas de lava fascista, crepitante, muy contenta. Mea con gran chorro, cantando, antes de que te fusilen.

gg

Las Palmas – Dépor, J13

Jornada 13 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 28 de noviembre.

UD Las Palmas 0 – 2 R.C. Deportivo (Cani, 18; Lucas Pérez, 90)

El Deportivo se zambulló en la noche canaria con las mismas pintas que llevaba contra el Celta, era de esperar: cepo arriba para taponar el amarillo fútbol setiénido, robo y a galopar. Funcionó el plan. Jugó mejor que su rival apoyado en un Mosquera colosal de principio a fin. Una patada bien medida por aquí, una distribución acertada por acá, pase sencillo, pase ligero y trotar sin perder de vista el partido. Magnífico, al igual que Luisinho, que por segundo partido consecutivo nos deleitó con sus apariciones electrizantes y su buen hacer en lo que a juego oscuro se refiere. Lo echábamos de menos, al cabrón. Por cierto: sabéis lo que se dice, no? Que Luisi, Sidnei y Fayçal son colegas a muerte. Otra onza de amor. A este paso vamos a acabar la temporada bobos perdidos, muertos de placer. Vamos con el gol.

Parece ser que hay indicios de ENTENDIMIENTO entre Lucas y Cabezotas. La barriada! Lo popular! Se demostró en la jugada del 0-1, con el uruguayo habilitando magistralmente al coruñés que, a la carrera y tras cambio de ritmo infernal, asistía a Cani con su pierna mala. Los nuestros gritaban en la grada, mucho más que las decenas de miles de canarios que se dedicaban solo a silbar, posiblemente conmovidos por ir perdiendo contra un equipo tan hosco y rateril. Dos menciones

a Sidnei, que estuvo inmenso, todo esto se la sudaba. Aparecía por doquier despejando a lo bestia, en pelota picada, excitado por el calor y las próximas navidades en Curaçao. Genio. Luisinho, con su determinación completamente anti-moderna, hacía dos cosas: perforar el cosmos estético del imbécil de Setién y acercarnos al pensamiento de que él y solo él es el mejor jugador de banda de la plantilla.

Tocaban, tocaban sin parar los setiénidos negruzcos y de tanto tocar casi se llevan otra hostia en la boca justo antes del descanso tras doble ocasión de Bergantiños, palo incluido. Suerte. Con la reanudación llegaron los piropos a Lux, cuyo corazón no deberíamos dejar de hinchar con besos y caricias, y también el típico momento de pensar en cambios. Fayçal a escena, por supuesto. Laure por Cani? Eso no nos lo quitaba ni Cristo. Homenaje a Jabo, otra vez.  Llegaron ocasiones, muy claras, que pudieron haber puesto el punto final al partido, pero se fallaron inexplicablemente. Tranquilidad. Tal como estaba el asunto daban ganas de meter a Laure en punta sólo para martirizar al insufrible Aythami Artiles. Mientras tanto, y sin ruborizarse, tocaban sin parar los setiénidos para que su parroquia se creyese la PROPUESTA y de repente nos dimos cuenta de que por megafonía oíamos algo que no era canario, ni siquiera español. Un tono robótico llegaba. Quizás era Wakaso, jugando con micrófono. Bellísimo. Casi sin darnos cuenta nos pusimos en los minutos finales, en un estadio de locos, muy propicio para que saltase al campo Culio, nuestro Culio, a buscar su perdido amor de verano. Difícil disfrutar más, pero… LUX, LUX, LUX!!! Sacándola por dos veces cuando el amarillo cantaba el empate, con la ayuda de Laureano y su barba de cemento. Ya en la última intentona local, Mosquera, que seguía a lo suyo, roba y suelta el pase claro para Fayçal, quien encara y cede para que Lucas haga el 0-2. Noveno gol para el de Monelos, que se va directo a la cámara de televisión, pillando del hombro al marroquí y diciendo: ÉSTE ES MI HERMANO. Lucas Pérez, cien millones de puños. Lucas Pérez, a 40 kilómetros por hora, haciéndonos estallar la cabeza, poniéndonos once puntos por encima del descenso. Descenso. Se oyen risas.

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