Dépor – Rayo, J22

Jornada 22 de la Liga BBVA 2015-2016. Lunes 1 de febrero.

R.C. Deportivo 2 – 2 Rayo Vallecano (Miku, 7; Lucas, 19; Jozabed, 22; Fajr, 46)

El partido de lunes puede interpretarse como otro gatillazo, como salvar por poco la pierna de ser mordida por un perro, como mala suerte, como resbalar en el borde de la piscina y reventarte la nuca, como una pintura ardiendo, como un cuadrado que no traspasa un círculo, como una ida y venida de estar erguido a sentarse en el sofá, como una consecuencia infinita de cigarros o como, mi favorita, una señal inequívoca de que hombres montados a caballo descenderán de los cielos y comenzaran una cruenta batalla. Por partes.

Preludio. Abundantes luces policiales en Greifswalder Strasse. Una manifestación del NPD avanzando. Perfecto.

La cabeza de Tebas. “El asesinato es un crimen / a no ser que lo cometa un policía o un aristocráta” Dos colectivos, coruñés y vallecano, asediados esta temporada – la anterior y las que quedan- por el dedo aplastante y acusador del imbécil.

Jémez. Enfrente estaba el Rayo – tumulto fascinante- comandado por el creador del caos y la belleza. Defensa que avanza. Me cago en la puta.

Horror. Luis Alberto, el coleguita. Mente fresca y cara cansada. Lucas, otro coleguita. Liberan a los presos, que huimos y nos unimos a los disturbios.

El rostro. Nuestro tercer portero hace recular a la masa. Portador de barba actual, de esas que desprenden tanta inseguridad, no atina con el despeje (pase). “Nadie es juzgado y enviado al cielo o al infierno, sino que durante la vida el hombre se va preparando para uno de esos dos destinos.”

Dima Maroc. Avec mon Frère . Complicité‬. Joie. Très important. Tecleó Fajr en su tablón dos días antes del partido. Que alguien le ponga una habitación en el Tryp al hermano de Fayçalín.

Trayecto. Invocamos sin pausa, cantaremos al amanecer. Minutos finales en los que queremos convulsionar de una puta vez, expulsar enfermedades y entregarnos al ladrido.

Expiración. Mi equipo juega perito, contamos con miles de fieles y el arte es un instrumento de revelación. Nos queda apenas nada para vivir el fantástico Apocalipsis terrenal.

laluc

Deportivo Tecnicolor

Uno de los objetivos de la globalización (si no el último) es convertir todas las ciudades en la misma. Reorganización urbanística: el Decathlon al lado del Worten, los mendigos debajo de los bancos del parque para que no se vean, un kebab situado a no menos de cien metros de donde estés y una orilla del río mucho más pobre que la otra. Es importante que esos parques tengan aspersores que funcionen todos los días independientemente de que la ciudad tenga clima monzónico. El resto del inventario también es genérico: ceniceros a disposición de los bañistas, ayudas para jóvenes talentos familiares del partido en el poder y concurso de tapas con dos premios, tradicional e innovadora. La ciudad tiene que estar limpia pero no demasiado, no vaya a perder el encanto. El servicio de limpieza deberá contratar a un tipo que camine por las calles soltando, por ejemplo, servilletas manchadas con un trozo de cucurucho de helado. En general pavimentos y muros deben estar acolchados para que no nos hagamos daño ni intentando suicidarnos y no puede existir tampoco ningún símbolo que ofenda a ningún tipo de colectivo formado a raíz de la aparición del símbolo. Para algo somos ciudadanos del mundo y debemos sentirnos en casa –ergo, poner los pies en la mesa– en cualquier lugar. Todos los lugares son éste y de ahí no nos bajamos. El mundo es uno. ¿Celebrar Acción de Gracias? En mi casa se ha hecho de toda la vida del Señor. ¿Hay un chino entrenando en A Madroa? Pues será, como muchísimo, de Oia.

En el fútbol la globalización significa que seis jugadores de cada club son propiedad de un señor que se deja ver por el estadio cada cuatro meses, le explican antes de entrar que los de verde son los suyos y cuando saltan los jugadores al césped ve numeritos con los stats encima de sus cabezas, como si estuviera jugando al FIFA o mejor aún, como si estuviera viendo el catálogo de IKEA, que por otra parte deberá estar situado no demasiado lejos del Decathlon. Es imperativo que cuando asome la cabeza por el palco se le aplauda y se canten canciones populares de su país natal, americanos os recibimos con alegría. También es imperativo que, bastante antes de lo esperado, acabe teniendo que esconderse para que no le tiren al río –el DJ cambia de registro, ahora ni yanquis ni patrones, los vamos a reventar– casi siempre desde la orilla pobre, por cierto.

La vida gira en torno a uno de estos libros de guía de conversación para turistas que te regalan y nunca los abres.

Globalización significa que tus jugadores llevan en el culo y los codos, sin que los distingamos, publicidad de alguna empresa con sede en Júpiter mientras que la LPF y MediaPro dejan la cabeza cortada del dealer de Giovanella en tu cama para que aceptes que gestionen la página web de tu equipo. Esto último porque la liga BBVASantanderInditexCampofrío es, contra todo pronóstico, la mejor liga del mundo. En un futuro no se descarta que, para no ofender, los equipos se conozcan por números y no por nombres y que mascotas dinámicas hiperdrogadas anuncien las hamburguesas que venden en el ambigú por el precio del sueldo diario de un jornalero. En pos de la solidaridad el Real Madrid establecerá su sede en Osaka, siendo el infame estadio de Concha Espina una sucursal del 非常に由緒とレアルマドリードのサッカークラブ (Osaka Ral Madrid CF).

Para cuando esto pase no estaremos muertos, pero aún tendremos que aguantar los resoplidos que salen del recto de los babuínos de turno cada vez que Álex Bergantiños aparece en el 11 titular.
Ojalá hubiera río para todos ellos pero bastante ya se ahogan cuando suena el silbato.

Mientras tanto esperamos el apocalípsis. Vomitamos los empates sobre el pantone, azul real de un Deportivo tecnicolor que planea entre los andamios de Riazor sin escoger en que puesto asentarse, que no sale por la tele pero se filtra en los bares. Desde este parque temático de lipotimia y fe creemos en todos ellos y comienzan a ser ya un revival de la banda que fue. Un regalo de navidad, algo que aprender de nuevo. La gente tiene dudas pero se arranca con algún canturreo. Todo bien. No sé, si Mosquerita no hubiera dejado el hockey, lo seguiría por tierra y por mar. Si por mar en un buque de guerra, si por tierra montado en Fayçal. Prosigamos con la obra.

Dia das Peñas

Aí chega Rosa, a perruqueira, casoulle a filla. Ven da man de seis gaivotas que a deitan na porta d’O Roxo, ateigada de vellos que brindan con cuncas douradas. Rosa recibe mil bicos que a deixan nunha nube, como cando ía á verbena do Castrillón, cuarenta anos atrás, e fumaba as primeiras veces.

Aí chega Amador, o carniceiro da rúa Primavera, subido na Rieju do seu irmán. Vense cagando no demo e pita tres veces cando cré ver a Mauro Silva disfrazado de municipal, Ronda de Outeiro 272, vento frouxo. Peñistas de Vila de Negreira súbense aos teitos dos urbanos, que carretan empanadas e baixan a ronda facendo eses. Berran, tentan establecer contacto coa xente dos Mariñeiros, que non fai caso porque o mural de Mohammed Ali que teñen na praza acaba de poñerse a falar, dando resultados da temporada 72-73.

Aí chega un zeppelin desde Sorrizo, un vagón orfo desde Uxes e un trailer desde Larín do que baixan cen nenos facendo o que fai Fayçal cando marca un gol. Á Peña dos Camareiros Escépticos non lle fai moita gracia o asunto, e dedican as horas previas ao partido a calcular en que xornada o equipo estará matematicamente descendido. Chegan do mar, chegan do rio, chegan da aldea, chegan famentos. Aí chega Alvarito. Aí chegan os de Cedeira, todos borrachos e desquiciados porque Luisinho non vai convocado. “Pra iso fixemos as putas caretas!”, berra un deles desde un tellado da Falperra. As rúas elévanse petadas polo fume das brasas e os de Carballo aproveitan o momento pra se lanzar a rolos pola Avenida Finisterre, que co chimpo alcanza unha pendente case vertical. Aí chega o meu pai, membro da peña dos que deron as costas, coa súa Ford Transit cuberta por unha bandeira branquiazul.

Eirís, Monelos, Meicende, fábrica de tabacos que trema cando é invadida pola peña dos que levaron golpes na cabeza. Dia grande. Dia dos que en irracional compaña penduran do sol, beben, fuman e comen. Dia dos namorados sen cabeza que rodean Riazor. “Por favor, facédenos caso!”, mentres Beci, convertido nun gato de nove metros por nove, mastica herba nun parterre da rúa Gran Canaria.

Que pensará de todo isto Manuel, que con toda a paciencia do mundo coloca as chapas de Songo’o, de Nando, do Oza Xuvenil, do Sin Querer na súa boina lexendaria? Que pensará el, que non ten mais peña que o seu amigo Fernando? Mira pola xanela e conecta astralmente con Lucas Pérez, que levita hiperconcentrado sobre o monte de San Pedro. É momento de marchar pra o estadio polo camiño de sempre e de que Laure toque na frauta esa sonata que baixará da burbulla á estrela do equipo. Fayçal acompaña a melodia con cancións do deserto. O grupo está. Sidnei quéimase a pel con unha vela e ve que resiste. O grupo manda, o grupo respira coa cidade. Chegan dos eidos, das tabernas, do interior dos motores e dos peixes e das farolas. Falan con linguaxe simple. Quedan tres horiñas. Ide recollendo.