Córdoba – Dépor, J23

Jornada 23 de la Liga Adelante 2013-2014. Sábado 25 de enero.

Córdoba C.F. 0 – 1 R.C. Deportivo (Borja Bastón, 89).

Tenía yo al Nuevo Arcángel etiquetado dentro del subgrupo que denomino Estadios del Hormigón. Usualmente sobredimensionados, amplios y muchas veces sin cubierta, su hábitat principal, aunque no exclusivo, es el sureste de la península. En contra de lo que su localización pueda sugerir, son lugares fríos. También inhóspitos, como el paisaje lunar o de polígono industrial que les rodea. Es frecuente que Madrid, Barça o Atleti jueguen en ellos de local. También es frecuente que el Dépor se deje derrotas en partidos inermes, cuando no aburridos empates ante rivales de, a priori, menor categoría. Rivales de escasa u olvidada tradición sitos en municipios con más aires de grandeza que público potencial.

Salió Fernando Vázquez dispuesto a mimetizarse con el ambiente con el once de las hormigoneras, Wilk y Bergantiños en mediocampo, con Juan Domínguez, burgués entre proletarios, enganchando. Salió dispuesto a colocar una nueva capa de cemento sobre alguna tribuna vacía y se vio sorprendido por la colocación estratégica del público local en las gradas, gran entrada y gran ambiente que desconcertó a los visitantes durante el primer tercio de la primera parte. Dominio local replicado en varias fases del encuentro y que resultó en algún remate aislado y con poco peligro. Insua imperial, Seoane muy aplicado acostado al sector izquierdo, más flojos Laure y Kaká, pero competitivos. López Silva, Abel Gómez y Xisco eran el tridente de moda en la categoría y tuvieron que quedar a tomar un café después del partido para encontrarse y charlar de sus mierdas. Por su parte, Saizar fue el mejor, con un par de bonitos vuelos sin motor.

Entre lo reseñable para los visitantes, enésimo naufragio del diez como diez, incapaz de darle continuidad a la ofensiva, aunque fue eficiente y limpio en el detalle. Necesita balón de cara y campo por delante. Muy destacable la labor de Álex y un retornado Wilk, que limpió lo habitual y entregó con mayor destreza de lo acostumbrado. La lesión de Lux, todo el mundo sabe que el hormigón no tiene resistencia a flexión, fue la nota negativa, mientras que el que más brilló, al fin, fue Luisinho, mucho menos casi que en las últimas fechas. Deslumbró en ataque cuando tuvo ocasión, ayudó en defensa cuando fue necesario y fue clave en el gol de la victoria cuando la mezquita estaba ya para cerrar. Recogió el rechazo a disparo de Salomão III el Esperado, la aguantó en la zona izquierda del área pequeña y, tras amagar un par de veces, la colocó en el interior para que Borjita Bastón la mandara a guardar. Hormigón sobre gente, silencio en las gradas, tres puntos, enfrentamiento empatado y jornada propicia. Como dijo nuestro Amado Líder, hay que estar ahí cuando se rompa la clasificación, que se romperá. Y ahí estamos.

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Córdoba CF – Dépor, R2 CdR

2ª Ronda de Copa del Rey 2013-2014. Miércoles 11 de septiembre.

Córdoba C.F. 2-2 R.C. Deportivo (Caballero,23; Seoane, 49; Luis, 59; Abel Gómez, 73). [12-13] en penaltis.

Fabricio descolgando balones de cualquier punto del área.

Wilkito corriendo sin parar, buscándose a sí mismo. Sin éxito. Casi desentierra a Bicho, perdido en rotaciones. Pero tampoco. Un día de estos va a aparecer en Kaliningrado, hablando con Immanuel Kant y Hannah Arendt.

Es al revés, Uxío, es el otro el que se queda sin nariz y además no marca un gol. Lo sustituyó Deák, que acumuló lesión, dos amarillas y pase en primera fila para el gol del empate cordobés, engrandeciendo su leyenda de jugador que consigue que pasen cosas siempre a su alrededor. Normalmente para mal.

El culo de Luis, fenómeno gravitatorio sobre el que orbitan los defensas. Fue más Luis Fernández en el gol, segundo de la noche y su primero como profesional. Seoane subiendo a rematar tarde, despistado, y poniendo en la red el 1-1. Dani Iglesias con un puntito interesante de revulsivo útil. Como útil fue Cañi, escondido, jugador de futbolín. Recibe, dos bicicletas, falta. Aplausos en tribuna.

Juan Carlos fallando un penalti, fallando el rechazo, fallándolo todo. Interpretado por Larry David. Teles haciendo de él mismo y de Juan Carlos. Cómo no confiar en un canterano portugués. Esperamos que empiece a copiar peinados (y maneras) a Meireles. Debutó Fornos, nacido diez minutos antes de salir al campo.

Álex Bergantiños ejerciendo de matrona y de delegado de clase.

El campo hecho un patatal y Manuel Pablo pasando el arado para salvar un gol bajo palos en el descuento.
Manuel Pablo metiendo un penalti a lo Panenka. Dos penaltis a lo Panenka. Trece penaltis a lo Panenka. Veintiocho en total.

Fin del bucle. Al final falló el del Chelsea.

Podían ser las escenas potenciales de Sala Calvet, versión infantil. Pero no, ha ocurrido todo y en la misma noche.
Siguiente ronda. Invito yo.

Dépor – Córdoba CF, J2

Jornada 2 de la Liga Adelante 2013-2014. Sábado 24 de agosto.

R.C. Deportivo 0-1 Córdoba C.F. (López Silva, 67).

Y se encontraron Deportivo y Córdoba un sábado de agosto en Riazor y fue la nada.

Y la nada duró 67 minutos. El Dépor puso en ese tiempo cara de alumno despistado ante un examen sorpresa, con la lección aprendida a medias, ejecutando planteamientos sin resolver, dándose cuenta de que se había olvidado la calculadora en el pupitre del año pasado. El Córdoba llegó y respondió todo al tuntún. Fue el Córdoba de los rechaces, los despejes, de los utileros y las lesiones. El Córdoba de Raúl Bravo y el Dépor de Arizmendi. Amor eterno al fútbol moderno.

Y la nada terminó y devino en partido de cadetes. El Córdoba cedió a las prisas y tuvo miedo del ejército infantil, en una suerte de versión deportiva de ¿Quién puede matar a un niño? Hubo ocasiones, Juan Carlos demostró ser el único capaz y Juan Domínguez que necesita campo por delante, pero no pudo ser.

Nada, neno.

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