Creerse la copa

Suena la radio. Abres la web del marca. Sintonizas algún canal en la televisión. Inicias sesión en tu cuenta de tuiter. Un mensaje en whatsapp. Un artículo en pocket. Escucha.

“una oportunidad para los no habituales, rotaciones, dar descanso involucrar a jugadores que no han tenido minutos, rotaciones rotaciones, coger confianza, rotaciones rotaciones rotaciones”

No, nonononono, NONONO. No, mira, no. No. La copa del rey, con su formato opresivo, inhumano. La copa del rey y sus nulas esperanzas de victoria final, de trofeo, de final, de celebración. La copa del rey, en la que ganas un par de rondas y te acabas ilusionando para nada, porque para qué si no la vamos a ganar. No, mira, no. No.

Niego categóricamente. Lo niego todo. Bueno, no niego el formato, cuya única virtud es ser una cruel representación metafórica de las teorías de la opresión. Los humildes pelean en el barro hasta que los supervivientes elegidos tienen el honor de ser pisoteados por los gigantes recibiendo lametones de compasión desde los medios, intentando una gesta que (ya) no puede ser. Intentando morir con honor, pues a poco más se aspira. Pero, ¿y qué es si no evitar el descenso/luchar por Europa/tener una temporada tranquila?

Empecemos aquí con las negaciones. No hagáis caso, por más que os lo digan, porque la copa no son dos partidos amistosos colocados al principio del invierno, haciendo de puente entre la época de los parones constantes para los partidos internacionales y el sprint de enero, mercado mediante (dicen que suenan Luis Alberto, Klasnic y Acciari). Nunca fue eso. La copa conecta con lo más primitivo de la competición y, aunque sólo sea por eso, debería ser respetada. Dos rivales y un rato -180 minutos e igual nos gustarían solo 90, pero qué más da- para eliminarse mutuamente. Apenas cuentan las dinámicas, apenas cuentan los cálculos estratégicos a medio plazo, los objetivos, las evaluaciones y los DAFOS. No puedes hacer un GANTT de la copa, no hay milestones intermedios ni deadlines a cumplir. No hay plazos, no hay equipos de trabajo ni horas extra. Es aquí y ahora. La competición y sus cositas, sales a ganar o a empatar o a pillar una contra y a ver pero nunca nunca nunca sales porque estás obligado a ello. Eso es competir.

Quedará en el debe, escrito en letras mayúsculas, de Víctor Sánchez del Amo lo que hicimos el año pasado contra el Mirandés. Aquel día en el que un gran equipo que en una mala racha dio por cerrada la temporada saliendo a Riazor porque no quedaba otra opción. No sabemos lo que quedará en el de Gaizka, pero el partido de Sevilla no augura nada bueno.

Si no nos creemos la copa, con su crudeza competitiva y sus idas y vueltas y su afortunada ausencia de control y orden. Si no nos creemos la copa y la embadurnamos también de asqueroso cinismo posibilista. SI NO NOS CREEMOS LA COPA, yo ya no sé ni para qué seguimos el fútbol. No sé vosotros, pero yo tampoco estoy en la vida como para andar tirando a la basura posibilidades como las de pasar un par de rondas de una competición cualquiera. Imagínate si pudiera jugar (¡si tuviera acceso a!) la putísima copa del rey.

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Viva la Copa!

Al fin llegó la Copa. La Copa es una competición guay. Algunos la ensucian poniendo a los suplentes y vaciando los campos a propósito. Los pobres son unos desagradecidos de categoría. A quién se le ocurre? Salir con suplentes es un puto insulto. Nos gusta la Copa. La Copa es tierna, algo infantil, con todos esos equipuchos mirando la cara de sus papis desde el suelo. Nos gusta la Copa y además nos toca contra un Betis exquisito dirigido por Víctor Sánchez del Amo, lleno de jugadores random. Con Ryan Donk. La Copa facha. Con criollos marcando goles. La Copa caciquil de formato admirable, claro como el agua. La Copa del Mirandés, del Navalcarnero, del Tuilla, la Copa de los milagros. Bastante nos ofrecen con esto de poder jugarla. Somos basura y aún encima nos quejamos. Mira eso: delante del trabajo de papi hay 349 periodistas protestando. Se ve que no les gusta la Copa. No se dan cuenta de que es guay. Proponen que los equipos de provincias jueguen con juveniles para echar abajo la competición. Es triste despreciar semejante honor. Jugar la Copa a doble partido, poner el jeto, soñar para luego morir olvidados, sin que a nadie le importe un carallo. Morir por la familia, por el Estado. Viva la Copa! La boca del rebelde porta gangrena! Y los propios periodistas lo dicen:

la Copa como bálsamo

el refugio de la Copa

En la Liga estás como la mierda pero en la Copa puedes soñar! Como la Deportiva Minera! Como el Athletic, que la gana todos los años! Tú también puedes sacar tu barco a la ría! Es cuestión de tiempo, amigo, que te den tu buen pedazo de pan duro. No es ella rara, esa Copa? Blanca y bella? No es sin embargo un agujero negro precioso? Un bucle espacial temporal? Gravidad cuántica de bucles y la Copa, la misma cosa. Viva la lógica de la Copa! Orden divino! A quién le importa un formato? A quién le importas tú? Es la Copa y merece una genuflexión, maricón. Además, no tienes ni que ir a jugar a Plasencia o al Rododendro de la Sierra, vas directamente a Betis, a Sevilla la grande, al santísimo Benito Villamarín, no te tienes ni que humillar delante de la nación! Menos mal! Y los periodistas delante de la oficina de papi protestando, como si hubiese un camino que tomar para solucionar algo… Ya está bien de lecturas heterodoxas, marcusianas, supratentoriales! Viva la Copa y su aniquilación de todo conflicto. Muerte al recuerdo, que trae depresión. Todos contentos, frota que frota en el lavadero. En el reino de las cosas simples. Con su código, con su arriba y abajo. Con la promesa que viene de la cantera. Para que la veas fugazmente antes de que salga cedida y vuelva tres años más tarde en lo que supone un giro magistral en la planificación de tu club, que habla y habla y luego vende agua a los pozos, entendiendo que bueno, para eso estamos. Para la Copa, sueño envasado al vacío. Nada cantada y formateada. Viva la Copa.

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Real Jaén – Dépor, R3 CdR

3ª Ronda de Copa del Rey 2013-2014. Miércoles 16 de octubre.

Real Jaén 2-0 R.C. Deportivo (Servando, 72; Juanma, 78).

Brrrrrr, pareció escucharse entre la mayoría deportivista al ver la línea de 5+Marchena. Terminó el partido y el pueblo aún no había parado de resoplar.

Fue horrible.

Saltaron los pupilos de Vázquez a un campo en el que los jóvenes coruñeses no habíamos visto nunca jugar a nuestro equipo. Capitán casi siempre de alma y hoy también de brazalete, salía el Páter con varios de los niños de la mano. Uxío, que volvía tras dejarse la nariz en Córdoba, se colocó por detrás de él. Teles a su lado. En una banda Bicho, que se dio cuenta de que por ahora sus picaduras solo son venenosas en Tercera. Para completar el ataque, Juan Carlos y Luis, a los que ya damos por hombres y todavía miran debajo de la cama al acostarse a dormir en Segunda División.

Los laterales la perdían y se perdían ya fuese intentando defender o amagando con atacar. Por delante de Teles, el que intentó poner algo de criterio de vez en cuando, JuanCar y Bichito no hicieron más que tropezarse y perderla, como si las botas les quedasen pequeñas o nunca hubiesen visto un césped seco del Sur.

La línea de 5 funcionó a veces pero solo porque eran muchos y el Jaén si no se empotraba contra uno lo hacía contra el otro. Jona, que parece jugar mejor cuando mira con su culo gordo a la portería, acumuló más uys hoy que goles en su etapa como fabrilista.

Fabricio, el único que se acercó al notable, salvó goles hasta con la cara pero no pudo con Servando. Servando Sánchez Barahona, ex de Roquetas, San Roque o Díter Zafra. Entró a un córner corriendo desde la Segundabé con tanta fuerza que nos hizo gol y KO en el mismo instante. El de Juanma, otra vez tras una jugada a balón parado, sirvió para dejarnos claro que los adolescentes no hacen el amor todos los días.

Salió Núñez al final, que debutó corriendo en línea recta pero bien. Como queriendo decir que igual lo que hace Arizmendi, él lo puede hacer un poquito mejor.

Si ha de ser, será en Liga.

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Córdoba CF – Dépor, R2 CdR

2ª Ronda de Copa del Rey 2013-2014. Miércoles 11 de septiembre.

Córdoba C.F. 2-2 R.C. Deportivo (Caballero,23; Seoane, 49; Luis, 59; Abel Gómez, 73). [12-13] en penaltis.

Fabricio descolgando balones de cualquier punto del área.

Wilkito corriendo sin parar, buscándose a sí mismo. Sin éxito. Casi desentierra a Bicho, perdido en rotaciones. Pero tampoco. Un día de estos va a aparecer en Kaliningrado, hablando con Immanuel Kant y Hannah Arendt.

Es al revés, Uxío, es el otro el que se queda sin nariz y además no marca un gol. Lo sustituyó Deák, que acumuló lesión, dos amarillas y pase en primera fila para el gol del empate cordobés, engrandeciendo su leyenda de jugador que consigue que pasen cosas siempre a su alrededor. Normalmente para mal.

El culo de Luis, fenómeno gravitatorio sobre el que orbitan los defensas. Fue más Luis Fernández en el gol, segundo de la noche y su primero como profesional. Seoane subiendo a rematar tarde, despistado, y poniendo en la red el 1-1. Dani Iglesias con un puntito interesante de revulsivo útil. Como útil fue Cañi, escondido, jugador de futbolín. Recibe, dos bicicletas, falta. Aplausos en tribuna.

Juan Carlos fallando un penalti, fallando el rechazo, fallándolo todo. Interpretado por Larry David. Teles haciendo de él mismo y de Juan Carlos. Cómo no confiar en un canterano portugués. Esperamos que empiece a copiar peinados (y maneras) a Meireles. Debutó Fornos, nacido diez minutos antes de salir al campo.

Álex Bergantiños ejerciendo de matrona y de delegado de clase.

El campo hecho un patatal y Manuel Pablo pasando el arado para salvar un gol bajo palos en el descuento.
Manuel Pablo metiendo un penalti a lo Panenka. Dos penaltis a lo Panenka. Trece penaltis a lo Panenka. Veintiocho en total.

Fin del bucle. Al final falló el del Chelsea.

Podían ser las escenas potenciales de Sala Calvet, versión infantil. Pero no, ha ocurrido todo y en la misma noche.
Siguiente ronda. Invito yo.