Dépor – Alavés, 1/8 Copa

Octavos de final de la Copa 2016-2017 (Ida). Martes 3 de enero.

R.C. Deportivo 2 – 2 Deportivo Alavés (Santos, 3; Édgar(p), 45; Bruno Gama, 74; Joselu, 93)

Mientras Richard Barral busca muertos en transfermarkt para que revivan comiendo pulpo a orillas del Atlántico, la Copa. Luisinho y Arribas hablan antes de que empiece el partido. Se atisba un “é porca…” que no da para mucho pero los vemos juntos, revivir. Coruña es un lugar magnífico para revivir donde la locomotora emocional deportivista empuja con fuerza. Un paraíso. Arribas y Luisi se tocan, se miran a los ojos y lo que parecía imposible es ahora una imagen atronadora. Richard sigue buscando muertos libres catalogados por edad en internet. Alguien le susurra cosas al oído. En el minuto tres, Arribas falla porque sigue pensando en lo que le dijo Luisinho antes de empezar, una cosa sucia como solo Luisi sabe pronunciar. Es el primer gol del Alavés. El Alavés que a todos nos parecía un rival asequible cuando salió el sorteo, pero que a medida que transcurre la primera parte nos parece mejor equipo que el nuestro o al menos mejor equipo que ese que está jugando con Mosquera y sin Gil, Babel y Andone, ese que cuando presiona parece que va a algún sitio pero que cuando toca en corto da miedo y cuando juega en largo da grima. Bruno y Marlos, que vuelven a escena porque no quedan más cojones, firman un primer tiempo de pena. Çolak no encuentra colegas sino patos mareados. En el interior de Riazor, Richard sigue buscando futbolistas arrastraos y se da cuenta de la belleza que entraña su trabajo. Dejagah, Gusev, Boerrigter, Farfán, Nzogbia, Javito! Hace falta alguien loquísimo, cuanto antes. Se le ocurre Diego Capel, y ante la duda de si este muerto estuvo vivo alguna vez, llama a Ernesto Bello pero al otro lado de la línea no es la voz del secretario técnico la que sale sino una como de mono buceando. “Te-eengo que haa-se-eer un mandaa-aooo…” dice la voz, y Richard se lo toma como una señal, como cuando llamó para preguntar por Babel y lo primero que oyó fue una cumbia. Llama a Bélgica mientras, en el césped, Mosquera comete penal. Es el 0-2 y justo después el descanso, periodo que aprovecha la parroquia para sacar pancartas pidiendo los fichajes de Lazar Markovic, de Krasic, de Miroslav Stoch, de Arshavin (mejor jugador de la liga kazaja). De no llegar un muerto con carisma, el mes de enero se presenta cadavérico. Sin Fajr, sin Gil, sin el Babel que nos dio megaflow. Con Marlos, con Bruno, con Borja Valle. De Borjita algunas voces dicen que es apto, que es algo rápido, que por lo menos tiene cuerpo de futbolista y no de cantante de reguetón. La segunda parte no trae consigo ningún cambio en el guión hasta que saltan al campo Guilherme y Raúl, nuestro Raúl. Bruno Alexandre Vilela Gama, que no se había ido del famoso Theo en todo el partido, encuentra en el recién incorporado Raúl un aliado, lo supera y bate a Ortolá. Guilherme, como viene siendo habitual, se saca la chorra y dice aquí estoy yo. El partido es otra cosa, el Alavés se achica y el Dépor parece otro dentro de lo posible, sin detalles arriba pero con rabia. Pinchi, al que Gaizka da media hora para que se faje con los buenos, cabecea un balón dentro del área que acaba en penalti clamoroso sobre Juanfran, colosal Juanfran, genio salido de la nada que no deja de sorprendernos día tras día. Pero el árbitro no pita, por lo que el Deportivo sigue colgando cosas en el área vasca, ninguna demasiado comestible hasta que Bruno, ya en el descuento, bota una falta lateral que peina Arribas y remata a gol el delantero Joseluís, un Joselu que llevaba 90 minutos sin estar pero que aparece para meter al equipo en la eliminatoria y, al igual que Bruno, pillar aire con un gol-cocodrilo. “Qué cosas”, se dice Richard echando un ojo a los 20000 parroquianos que admiran el busto del atacante y otro a la mitad inferior de esa lista de muertos, muertos vivos futuros en la Ciudad de Cristal, que nos hace felices como niños. Muertos, no muertos, muertos perdidos y revividos en Coruña y en la Copa. Hay equipo.

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Málaga – Dépor, J13

Jornada 13 de la Liga Santander 2016-2017. Sábado 26 de noviembre.

Málaga C.F. 4 – 3 R.C. Deportivo (Borges (p), 4; Santos (p), 21; Sandro, 40; Santos, 56; Andone, 72; Borges, 81; Ontiveros, 90)

Bienvenidos a la crónica del partido más surrealista del siglo. El Deportivo fue protagonista en Málaga de una pieza inexplicable, llena de errores absurdos, abarrotada de vulgaridad y con goles locales de factura estratosférica firmados por jugadores random de los que solo el el club de La Rosaleda sabe inventar. No es serio: la historia es que ganas 0-1 (queja arbitral de Don Dino, penal a la primera) en el minuto 3 contra un equipo que tira por la borda la primera parte y que se va al descanso ganando 2-1. Con errores que no se entienden. Con detalles que lo hacen todo imposible. Un desastre. La primera parte del Dépor es, aun así, buena, probablemente la mejor fuera de casa en lo que va de temporada. Pero estamos hablando de un equipo mongoloide. Un equipo que regala un penal y una falta INCOMPRENSIBLE que Sandro mete por la escuadra y que pone el 2-1 con el que el Deportivo se va a los vestuarios

con careto de gilipollas

con los mejores momentos de Bruno Gama en lo que va de temporada

con los mejores minutos fuera de casa en lo que va de temporada

volviendo al campo tras la reanudación con el mismo semblante atónito. Exacto: 3-1. El Málaga, que se casca un partido totalmente mediocre, va dos goles por delante en el minuto 56. El Málaga de Juande Ramos, con un doblete de Michael Santos. Una cosa fea de cojones. El Málaga que no hace nada y el Dépor que no consigue aguantarle el marcador. Vale que es La Rosaleda, otro campo medio maldito, pero la historia es que haces más ocasiones que el rival. La historia es que eres mejor. La historia es que no se puede culpar a Gaizka de esto. La historia es que los jugadores no siguen las putas reglas. El Málaga ni tira a puerta, ni pasa del centro del campo, pasan dos veces y la historia es que les regalas dos goles

un abrazo de Borges absolutamente ESTÚPIDO dentro del área

un error CLAMOROSO de Albentosa

El segundo es un golazo pero la falta que lo provoca es propia de un principiante. Un sinsentido. Albentosa, lo veníamos anunciando, no es mejor que Arribas, y Borges abraza a un pollo que está de espaldas a portería. Exacto. Luego sale Carles Gil, que pone un centro de escándalo para que lo remate Florin Andone, el rumano incesante. 3-2. La historia entonces es que algo pasa. Ese algo es que Gaizka está leyendo bien el partido. El chico Marlos está de mediapunta, Gil despliega todos los recursos que se le presuponen, esos por los cuales no entendemos su ostracismo. Llega el empate por medio de Borges, el pichichi. Durante esos momentos parece que el Dépor tira 157 veces contra Kameni. Todo es demencial. DEMENCIAL de cojones. Tras la igualada la historia es que el equipo da un paso atrás, dando por bueno el empate en un campo molesto. Nada que objetar hasta que, con los 90 minutos ya cumplidos, un jugador desconocido bate a Tyton como si fuese Yannick Ferreira Carrasco puesto de coca. Desde el quinto coño. Desde la casa de su abuela en Marbella. Para suicidarse. Impotencia total. De los 23 goles que el equipo lleva en contra, 15 han sido en cuatro partidos. Difícil de justificar. Desde el día del Atlético (ese no) las sensaciones han ido a peor en la parcela defensiva. Inexplicable. Reformulamos: de los 23 goles en contra, 15 han sido en cuatro de los últimos seis partidos. Terror. Luego lo de Pinchi.

  ES QUE NO PUEDE SALIR NADA BIEN EN ESTE PUTO CLUB?

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Betis – Dépor, J2

Jornada 2 de la Liga Santander 2016-17. Viernes 26 de agosto.

Real Betis 0 – 0 R.C. Deportivo

Sidnei es más importante que Lucas. Si se fuese Sidnei me entrarían temblores, tendría cague. Que Lucas se pire no me mete ningún miedo, lo único que siento es orgullo pues hacía tiempo que no vendíamos a un equipo tan grande, y por tanta pasta. Empujad mi columpio, hijos de puta. En el curso anterior Lucas metió una morea de goles, turró por el equipo a lo bestia, fue salvador. Sidnei se fracturó la polla en Cornellà y mientras se la reparaban casi nos vamos a Segunda. No sé, en relación a la temporada pasada me salen unas cuentas más confusas que cristo pero delante de la presente reafirmo: si me dan a elegir antes de esta semana me quedo con Sidnei. Al margen de asuntos semiestéticos (Sidnei a punto de fichar por el Valencia, equipo asqueroso, Lucas fichando por el Arsenal, con Wenger ahí hablándole de cosas preciosas) me decanto por el brasuca porque venimos de firmar bien en la parcela ofensiva y no tan bien o escasamente en una retaguardia donde el valor de Sidnei saca dos o tres cabezas al del resto de zagueros. Ahí, en los cimientos, es donde descansan la tranquilidad y los ascensos gloriosos (hola, Fernando Vázquez). Ahí es donde habitan empates como el de ayer en el Villamarín, en el que Sidnei fue el mejor jugador sobre el tapete.

a poco que lo haga bien, a Sidnei le sacas otros 20 kilos en una temporada

Buen movimiento, Don Dino. Vamos con el partido.

Con un calor africano y vestido con una cuarta equipación que debería estar prohibida, el Deportivo disputó su primer choque a domicilio de la competición repeliendo los balones aéreos colgados por Joaquín, estandarte de un Betis que sacó hasta 13 córners sobre el área de Lux, ayer capitán. Tan solvente fue el equipo en esta tarea como ineficaz a partir de tres cuartos, zona en la que Emre Çolak pidió a viva voz ser colocado en la mediapunta. La poca influencia del turco, jugador de más calidad técnica de los dispuestos ayer por Gaizka Garitano, se dejó notar, por lo que el peligro, si se le puede llamar así, llegó solo desde la banda de Bruno Gama. Estuvo bien el portugués, pero su daga reclama un auxilio que Fernando Navarro NO PUEDE dar. El resto de la producción ofensiva fueron balones largos que Florin Andone, rumano que huele a estatua en la Ronda de Nelle, luchó sin éxito pero con una insistencia encomiable. En el centro del campo la cosa nos llevó a un Guilherme aceptable con balón pero nefasto en labores de contención (esas marcas en los córners, como contra el Eibar) y a un Pedro Mosquera correcto, sin más. Con el paso de los minutos Garitano dio entrada a Borges primero y a Luisinho después, lo que implicó pasar a una defensa de cinco que deleitó al deportivismo más radical, apoyado por este blog. Defraudó, sin embargo, al no dar entrada a Bergantiños por Andone para pasar de un 5-4-1 a un 5-5-0. Hierros Servando no lo fue tanto y decidió mover delantero por delantero, dando entrada a Borja Valle. Cuando todos los caballos parecían deshidratados, un centro de Juanfran pasado de rosca encontró la cabeza del recién incorporado y casi fue gol. Empate bastante potable. Cuatro puntos al puto Vigo y

aprender a puntuar tras dos años comiendo mierda nos parece ok 

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Llagostera – Dépor, 1/16 Ida CdR

Treintaidosavos de final de Copa 2015-2016. Miércoles 2 de diciembre de 2015.

U.E. Llagostera 1 – 2 R.C. Deportivo (Juanjo, 21; Cartabia, 60; Oriol Riera, 73)

Cuando Víctor (Sánchez d)el Amo tomó el primer VHS de su videoteca, etiquetado como “Jornada 10: Llagostera 1 – S.D. Huesca 0”, lo percibió inusualmente frío. Lo agitó en una intuitiva pantomima de reanimación cardiopulmonar pero su halo de frialdad no varió. Lo abrió y al introducirlo en la rendija de su reproductor Panasonic se temió lo peor. En efecto, alguien había grabado por encima. Las imágenes reproducían cotidianidades del propio Víctor desde ángulos en los que jamás imaginó que pudiese haber cámaras. VSDA aparca el coche, VSDA busca las llaves de su portal, VSDA abre el portal. A punto de dar el primer sorbo a su café lo dejó caer, sospechándolo envenenado.

“Estos van más en serio de lo que pensábamos”. mensaje enviado al grupo de whatsapp del cuerpo técnico que hizo temblar hasta los contratos de permanencia con sus operadores de telefonía. En menos de una hora los había reunido a todos ellos y a los cuatro capitanes en su sótano. “Nos han borrado todas las cintas de partidos del Llagostera. Vamos a tener que preparar el partido a ciegas”. Alex B. se echó las manos en la cabeza y Juando miró a Laure que miró a Manuel Pablo que miró al suelo.

Bajo una lona en la que se había erigido, tiempo ha, una metrópolis de ácaros, descubrió Víctor una pizarra envejecida y mugrienta. Tomando una tiza intentó describir un rectángulo de juego con sus áreas y sus proporciones. “Caballeros, esto es la guerra”.

Los días posteriores los dedicaron a inventarse los atributos de los jugadores del Llagostera para tener una base sobre la que trabajar. Pitu es valiente y pasional, Escassi es veloz y racionalista, Juanto va bien por alto pero arriesga mucho en el pase, Juanjo tiene cositas de Kaká Becerra y una hija de 4 años, Juando es de los nuestros. Los jugadores entrenaron como si nada, especialmente Lucas, que ni se imaginó quedar fuera de la convocatoria. Víctor diseñó un plan a la medida perfecta del rival que se acababa de inventar.

Se presentaron entonces el miércoles en el pueblo que no era. Y ya de perdidos al río les fueron a preguntar a los chicos del Palamós CF si les apetecía pachanguita de relax. Pero conforme iban sacando sus bolsas del maletero vieron llegar un bus. “Nos tienen geolocalizados”, murmuró el entrenador a uno de sus pupilos. El equipo del Llagostera se presentó exactamente en el mismo pueblo que el Deportivo, imposibilitando cualquier posibilidad de huida. Bajaron uno a uno todos los jugadores, todos a los que Víctor había otorgado personalidades, historias, biografías no autorizadas y que ahora no eran más que soldados del ejército enemigo. Se dispusieron todos ellos a escasos metros de la plantilla deportivista para ejecutar una danza maorí que los más jóvenes jugadores jamás podrán olvidar, y los coruñeses se encerraron en su hotel para meditar, para redactar testamentos y para llamar a sus familias.

Lo que pasó después ya fue historia. El esquema de Víctor contra el equipo inventado funcionó a la perfección con un Bruno Gama desatado en banda izquierda. “Todos los balones a Bruno”, dijo Víctor en el minuto 6 debajo de una mantita en el banquillo. Cuando todo parecía ir viento en popa el Llagostera introduce la variable Lopo en una ecuación que Víctor no fue capaz de prevenir por la falta de información y, por una vez, sólo por una vez dejó que fuese el fútbol quien decidiese el resultado y se abstuvo de intervenir. Y el fútbol tomó una decisión, el fútbol quiso que el Cid Campeador, caído en 1099, se subiese a lomos de un caballo que tampoco había vivido mucho más pero que aterrorizó a la defensa numantino-catalana. Después de fallar no menos de 4 ocasiones claras en la primera parte, nuestro Campeador toma un balón en una esquina del área y mete, sí, el gol del Djalminha al Celta. No otro gol, no, ese mismo. Y tan pancho. Se volvió VSDA a Coruña con su ventaja y pensando si Don Fútbol habría de intervenir otra vez en su favor en el partido de vuelta, porque la guerra aún no ha terminado.

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Acrobacias

Aprovechando la visita de Jose Luis Oltra a Riazor, queremos recordar con estas fotografías al entrenador del último ascenso y a todos aquellos que ya no están con nosotros. Gracias por hacernos felices. Forza Dépor!

(Todo el material cedido por nuestro extraordinario colaborador alvaroarribi.com)

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Él lo entendió

Oíd:
Bruno Gama ha volado fuera del tiempo.
Bruno se ha acostado siendo un jugador sólido y se ha despertado en el día de su debut. Ha entrado por una puerta rotulada con Sala Calvet y dentro se ha sacado una foto con el trofeo de la Liga. Ha vuelto a traspasar esa puerta y ya nada era lo mismo, con la frente arrugada se vio diciendo adiós.
Ha visto un ascenso y muchas muertes y, según dice, ha viajado al azar a cualquier momento de nuestras vidas. Eso dice*

Bruno Gama se asomó, comprendió y actuó. Diligencia, consideración, respeto. Locura y responsabilidad. Normalidad.
Bruno Gama se subió en un barco a la deriva y la próxima vez que abra los ojos estará en mirando al Dniéper.

Tan sencillo que es normal dudar de que todo esto haya sido real.

 

*Adaptado de Matadero Cinco, de Kurt Vonnegut.