Málaga – Dépor, J13

Jornada 13 de la Liga Santander 2016-2017. Sábado 26 de noviembre.

Málaga C.F. 4 – 3 R.C. Deportivo (Borges (p), 4; Santos (p), 21; Sandro, 40; Santos, 56; Andone, 72; Borges, 81; Ontiveros, 90)

Bienvenidos a la crónica del partido más surrealista del siglo. El Deportivo fue protagonista en Málaga de una pieza inexplicable, llena de errores absurdos, abarrotada de vulgaridad y con goles locales de factura estratosférica firmados por jugadores random de los que solo el el club de La Rosaleda sabe inventar. No es serio: la historia es que ganas 0-1 (queja arbitral de Don Dino, penal a la primera) en el minuto 3 contra un equipo que tira por la borda la primera parte y que se va al descanso ganando 2-1. Con errores que no se entienden. Con detalles que lo hacen todo imposible. Un desastre. La primera parte del Dépor es, aun así, buena, probablemente la mejor fuera de casa en lo que va de temporada. Pero estamos hablando de un equipo mongoloide. Un equipo que regala un penal y una falta INCOMPRENSIBLE que Sandro mete por la escuadra y que pone el 2-1 con el que el Deportivo se va a los vestuarios

con careto de gilipollas

con los mejores momentos de Bruno Gama en lo que va de temporada

con los mejores minutos fuera de casa en lo que va de temporada

volviendo al campo tras la reanudación con el mismo semblante atónito. Exacto: 3-1. El Málaga, que se casca un partido totalmente mediocre, va dos goles por delante en el minuto 56. El Málaga de Juande Ramos, con un doblete de Michael Santos. Una cosa fea de cojones. El Málaga que no hace nada y el Dépor que no consigue aguantarle el marcador. Vale que es La Rosaleda, otro campo medio maldito, pero la historia es que haces más ocasiones que el rival. La historia es que eres mejor. La historia es que no se puede culpar a Gaizka de esto. La historia es que los jugadores no siguen las putas reglas. El Málaga ni tira a puerta, ni pasa del centro del campo, pasan dos veces y la historia es que les regalas dos goles

un abrazo de Borges absolutamente ESTÚPIDO dentro del área

un error CLAMOROSO de Albentosa

El segundo es un golazo pero la falta que lo provoca es propia de un principiante. Un sinsentido. Albentosa, lo veníamos anunciando, no es mejor que Arribas, y Borges abraza a un pollo que está de espaldas a portería. Exacto. Luego sale Carles Gil, que pone un centro de escándalo para que lo remate Florin Andone, el rumano incesante. 3-2. La historia entonces es que algo pasa. Ese algo es que Gaizka está leyendo bien el partido. El chico Marlos está de mediapunta, Gil despliega todos los recursos que se le presuponen, esos por los cuales no entendemos su ostracismo. Llega el empate por medio de Borges, el pichichi. Durante esos momentos parece que el Dépor tira 157 veces contra Kameni. Todo es demencial. DEMENCIAL de cojones. Tras la igualada la historia es que el equipo da un paso atrás, dando por bueno el empate en un campo molesto. Nada que objetar hasta que, con los 90 minutos ya cumplidos, un jugador desconocido bate a Tyton como si fuese Yannick Ferreira Carrasco puesto de coca. Desde el quinto coño. Desde la casa de su abuela en Marbella. Para suicidarse. Impotencia total. De los 23 goles que el equipo lleva en contra, 15 han sido en cuatro partidos. Difícil de justificar. Desde el día del Atlético (ese no) las sensaciones han ido a peor en la parcela defensiva. Inexplicable. Reformulamos: de los 23 goles en contra, 15 han sido en cuatro de los últimos seis partidos. Terror. Luego lo de Pinchi.

  ES QUE NO PUEDE SALIR NADA BIEN EN ESTE PUTO CLUB?

desdddrs

 

 

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Granada – Dépor, J11

Jornada 11 de la Liga Santander 2016-2017. Sábado 5 de noviembre.

Granada C.F. 1 – 1 R.C. Deportivo (Andone, 63; Tyton (pp), 80)

Tenéis ansiedad? Estáis dominados por la ansiedad de no ganar? Dudáis entre reir o llorar cuando veis cómo se maneja el chico Marlos? Hace tiempo que estáis tristes? Decepcionados con Gaizka? QUÉ ESPERÁIS DEL FÚTB0L? Creéis que Andone metió su primer gol fallándolo o fue muy bueno el pase que le metió Çolak? Las dos cosas? Sois aburridos? Sois tribuneros? Es el equipo una mierda? Fue el de Granada un partido espantoso o uno de esos que se gana 98 veces de cada 100?

Estamos en un momento difícil, camaradas. Se cuestiona nuestra unión. Vamos a Granada ilusionados a jugar contra el colista y nos volvemos con un punto. Un punto funesto? O un buen punto de un equipo funesto? Sabemos ser funestos? Hubo un partido obviamente funesto en lo que se refiere a ocasiones, eso es así, duró hasta que llegó el último tramo, pero: es esto razón suficiente para llevarse las manos a la cabeza? Os lo pregunta alguien que se las llevó y que solo recapacitó seriamente sobre la situación del equipo a toro pasado. En efecto, perdí la calma y juré, me reí de nuestros jugadores, me dejé llevar por lo fácil del exabrupto y la inconsciencia. Fui un militante meando sobre sus funciones. Lo llevo siendo un tiempo, la verdad, y no me contenta. Vi el partido bastante abatido, intentando encontrarle la gracia sin conseguirlo hasta que Andone chozó ese gag. Entonces todo el mundo se descojonó. Sabemos ser cadavéricos? El Granada se estiró. El Granada es un equipo malísimo que va a descender con total seguridad. Sabemos no ser como el Granada? Eso parecía. Babel se encargó de sentenciar a los nazaríes tras un córner pero un árbitro anuló el asunto. Después, la depresión. Se ve que hay que estar deprimido pero con elegancia y saber asumir la posición. La voluntad es exactamente esa: VER MÁS ALLÁ y, sobre todo, no creernos el Celta. Este equipo no juega bien y probablemente no jugará bien en lo que resta de temporada. No jugará bien como el Celta, que es lo que muchos piperos obviamente esperan, pero si lo hará como el Deportivo que es, ramplón y sin más. Lo hizo bien en Granada. Sí, yo me cagué en la puta pero reflexioné y acabo escribiendo aquí que el equipo lo hizo bien en Granada, que es un campo maldito.

Noticias desde el desierto:

                                                           Arribas no es peor que Albentosa y Borges estuvo bien.                                                 Luisinho defiende mejor que Fernando Navarro. 

Es un partido fácil! Es el colista! Pero no hay partidos fáciles para el Deportivo ni tampoco para el Celta, o por lo menos a priori… Acabé pensando, gracias mayormente a Daniel de la Cuesta, que lo hicimos bien en Granada teniendo en cuenta lo que somos. Porque: QUÉ COJONES ESPERÁIS DEL FÚTBOL? Esperáis que un equipo como el nuestro se pasee en el campo del colista porque sí? En base a qué? Gracias Daniel por enseñarme fútbol y con fútbol vida. Perspectiva. Este equipo está plagado de pequeñas miserias, así que vamos a empezar a analizarlo desde ese punto

Partido bueno en líneas generales.

Somos el equipo menos goleado de la parte baja. Borges está en buena forma.

Sumar, sumar y sumar.

Sumar sensaciones es el argumento ganador, no busquéis más. Así lo soltó Daniel y así me lo creí. Me niego a ser parte del club de los quejumbrosos. Entre la queja y ser socio de Tribuna media un suspiro. Volverse loco, criticar, pasar de todo, hay que tener cojones: qué partido tan espantoso contra un rival que es una auténtica calamidad! Nunca más! Demonios murmullistas hablando por los codos dentro de mí, de ti, de todos. Martillazo en la boca:

Haciendo un partido normalito les metimos dos que contra otro portero de zona baja eran tres.

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Los porteros: Ochoa estuvo espléndido en la de Guilherme. Tyton se metió el gol en propia pero rindió, rinde. El polako hizo autocrítica después del partido. Pude hacer más en el gol… Dice mucho esta actitud cuando solo a un loco se le ocurriría decir que Tyton tuvo la culpa de que no sacásemos los tres puntos de ese estadio feo y maldito. Son cosas pequeñas pero enormemente positivas dentro de un vestuario que camina tocado desde la pasada campaña.

Luis César (entrenador del CD Lugo): en el fútbol ganas o aprendes…

Esperamos que Gaizka aprenda, reflexione, como Przemyslaw Tritón y como el Matadero, y ponga de una puta vez a Bergantiños, el jugador que más nos representa, nuestro auténtico capitán. Lo vamos a repetir por si las moscas: Luisinho dentro, Bergantiños dentro, no se negocia. Al margen de eso, el mejor partido fuera de casa de lo que llevamos de temporada. Con diferencia. Poca queja.

Vigo – Dépor, J31

Jornada 31 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 2 de abril.

R.C. Celta 1 – 1 R.C. Deportivo (Borges, 21; Nolito, 30)

Parte de Balaídos se inunda cuando llueve mucho. Es una parte similar a lo que sería el parking de Riazor-Esclavas y la zona de entrada a la grada de Pabellón. Cuando llueve realmente fuerte, incluso la circulación por las calles aledañas al estadio se ve afectada. Dicen los que dicen que saben que estas inundaciones se deben al río Lagares, que circula por debajo del estadio y parece que desborda cuando su caudal aumenta a causa de las precipitaciones. El río Lagares da nombre a la grada de Río y yo tampoco soy mucho de fiarme de los que dicen que saben, pero no parece una mala teoría. En Vigo llueve mucho con bastante frecuencia.

La grada de Río es la más nueva del estadio y en la que las actuales obras de reforma son más evidentes, visto por televisión. En esta grada te mojas si llueve y hace viento, tal y como en nuestra preferencia. En Vigo llueve y hace viento con bastante frecuencia.

Hay una parte del celtismo a la que se le inunda parte del cerebro cuando llueven las buenas noticias. En Vigo no solían llover las buenas noticias para el Celta con frecuencia, pero sí lo hacen recientemente. Salidos ya de la vorágine financiera y con una generación de jóvenes difícil de repetir, las cabezas están llenas de agua. Y el agua brota como un torrente de palabras que acude a la boca con el único propósito de ser repetidas una vez tras otra. No hace tanto lo más importante era tener muchos jugadores de la cantera. Decenas de ellos. O gallegos, aunque no fueran de la cantera. Otras veces ha sido el fútbol de salón, la IFFHS o que llevan tropecientas temporadas en la máxima categoría. El tema es cambiante e irrelevante, el caso es repetirlo hasta la saciedad. Y en esas estamos, que han impregnado su estadio con un logo horrible que hace pasar por título la más absoluta intrascendencia futbolística, social y competitiva de 50 temporadas en Primera División. De la cantera y de esa generación que será la mejor que jamás vea A Madroa pocos de ellos se acuerdan ya, porque la Champions está a tiro, o eso dicen.

Hay una parte del celtismo empeñada en hacerle el juego hasta al más limitado de los deportivistas, asumiendo un discurso insostenible que supuestamente basan en la realidad pero que está ridículamente fuera de ella. Cojamos como ejemplo la supuesta tradición que, incluso, llega a aparecer en el himno. La tradición resumida en este dato. Ese celtismo nos provee en cada derbi o en cada alusión de una imaginería que igual no hace justicia a todo el conjunto pero que nos gusta pensar que sí. Porque es divertido. Es divertido porque el derbi que nos une es el más igualado que podíamos tener y, de haber diferencias, están en los detalles. Es divertido porque es un derbi que, aún cuando está desequilibrado a nivel de clasificación, sigue siendo igualado. No hay que añadirle mucho más, la verdad, para disfrutarlo.

El Celta es, a día de hoy, mejor equipo que el Deportivo. No duele decirlo y no hace falta adjetivarlo, pero sí colocarle una adversativa. Es mejor, salvo en los derbis. Esto concede un mérito algo limitado al buen trabajo que los nuestros hicieron en campo vigués. Fue un empate y pudo ser una victoria, sí, pero no lo fue y para hablar de méritos se lo dejamos a los expertos en resultados a posteriori. Fernández Borbalán seguramente se equivocó expulsando a Arribas, pero fue un error comprensible, no como los del día de Villarreal. El gol de Borges fue precioso y la vuelta de Sidnei una confirmación de lo radicalmente importante que fue su baja. Con él en el campo, el Dépor se parece más al de la primera vuelta. Por rachas, no le da al equipo para mantener 90 minutos a ese nivel, pero las líneas juntas y la defensa tanto lejos como dentro del área mostraron, igual que en la ida, las carencias de un Celta inane a la hora de atacar la portería defendida por un señor por barba que nadie sabe muy bien dónde encontramos. Lucas y Luis soltaron un par de pishas, Fede acompañó con su habitual galería de aciertos y errores garrafales y la cosa tampoco fue a más porque había un récord que batir. Son 16 empates en esta temporada, récord histórico del club y a uno del récord absoluto de la Primera División. No sé a vosotros, pero a mí me hace mucha ilusión batir récords. Mientras tanto, la imaginería del vigués seguirá creciendo en Coruña a costa de un Balaídos desangelado y un mosaico en la grada de Río que permanecerá para siempre en nuestra memoria colectiva.

 

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Escenas potenciales para “Sala Calvet” (II)

Fajr fumando. Subido a uno de los muros laterales de Meicende y fumando. Camiseta de tiras, piel oscura y ajada, increpando al lateral derecho del Oza Juvenil cadete. A Fajr no le gusta su pelo brillante al sol de septiembre. Alguien despeja con contundencia y el balón rueda por una de esas cuestas que rodean el campo. Fajr y sus colegas corren tras él.

Víctor organiza una sesión de vídeo en la macropantalla de Pabellón. Todos se sientan en el césped y atienden, mientras Sidnei mira embobado hacia la de Marathon sin poder para de imaginar lo bonito que sería visionar Tabu de Miguel Gomes en aquella descomunal superficie. Al acabar la sesión llama a su mejor amigo de la infancia, un brasileño rubio y homosexual que da clases en la Sorbona y le habla en blanco y negro de su nueva novia.

Luisinho en la Vedra. Atasco. Llueve. Escucha música brasileira en el 101.5 de la FM, Radio Oleiros. Maldice mientras masca chicle. Hoy llega tarde a entrenar.

Laure probándose pantalones en el ZARA de Juana de Vega. Una dependienta lo reconoce mientras entra en los probadores. “Joder, he vuelto a coger unos slim fit” es la única frase que le escucha.

Mosquera va hacia las duchas en los vestuarios. Se cruza con Lucas, recién llegado de recoger las últimas cajas de la mudanza desde Salónica, y a este se le escapa una colleja. Cuando vuelve a su sitio a secarse descubre que le han mangado las Etnies.

Un restaurante canario cerca de Doniños. Manuel Pablo ha invitado a cenar a Celso Borges. Ríen bastante y Borges le cuenta cosas sobre el norte de Europa. Manolo se vuelve a casa jodido porque no ha parado de llamarle Laure.

Scaloni escribe un tuit. No cabe. 141. Cierra la pantalla del portátil y saca la mecedora al porche para seguir leyendo un libro sobre las Malvinas.

 

Guidetti marca el cuarto en Balaídos. Estoy fregando los platos de la cena, pero lo escucho de fondo. Río y se me cae un vaso del IKEA. Sigo riendo. Emerge Jabo en mi cabeza. Río más y más fuerte cuando recuerdo aquella temporada en la que los entrenó a ellos.

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Betis – Dépor, J5

Jornada 5 de la Liga BBVA 2015-2016. Jueves 24 de septiembre de 2015.

Real Betis 1 – 2 R.C. Deportivo (Cartabia, 54; Petros, 58; Fajr, 72)

Ver un partido del Benito Villamarín siempre cunde. Hay suciedad en el ambiente, la parroquia bética chilla mucho y las porterías tienen unas redes provistas de un magnetismo sideral, de otro tiempo. El equipo local, hermandades aparte, tiene gancho y personalidades ilustres siguen sus pasos con fervor, a dios rogando, envolviéndonos con un lenguaje parecido al que se usa en las crónicas taurinas. En este escenario, el Deportivo brilló el jueves sin alardes, haciéndose fuerte con un discurso arriesgado ya desde un 11 inicial que sembraba de dudas los sofás y las barras de los bares. Tras la derrota en casa frente al Sporting, Víctor se ponía a rotar pensando obviamente en la carga de minutos que el equipo afrontaría durante la semana, dando entrada a teóricos suplentes de medio campo para arriba. La apuesta, pensada sin alarmismos, demostraba inteligencia y nulo temor. Sin resentirse demasiado (asociaciones ofensivas al margen), el Dépor completó unos primeros 45 minutos correctos que daban a entender una ecuación bien simple: aguantar con lo puesto y manejar bien el arsenal del banquillo en el tramo final del partido. La locura de Cartabia, no obstante, alimentó las brasas al anotar un gol delirante y dar un pase atrás incomprensible que desembocó en el empate de un Betis que a partir de entonces navegaría por el campo agitado y quisquilloso. Con empate pero sin calma, el entrenador blanquiazul no perdió los papeles y siguió con el guión establecido, introduciendo a Borges inmediatamente después del gol local. La bulla agitanada la apagó el Dépor con seriedad, esperando su momento, que llegaría a 20 minutos del final con una escena en la que Luisinho corrió enfadado y parió un centro altísimo que Borges bajó con precisión a los pies de Fajr. Las aptitudes del marroquí, fuego en la piel, merecen a estas alturas un estudio medianamente serio. Con Lucas y Juanfran ya en el campo, el aliento para pisar las tentativas béticas era mayor, y así fue muriendo el choque, con unos que ganaban y otros que perdían, sin posibilidad alguna para un vuelco. Tras la victoria, el deportivismo celebra el mejor estado futbolístico en Primera desde la lesión de Filipe Luís en enero de 2010, y Víctor gana enteros al mostrar flexibilidad, frescura, valentía, cualidades que suman puntos y tiñen de ilusión el futuro inmediato del equipo.

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