Barça – Dépor, J8

Jornada 8 de la Liga Santander 2016-2017. Sábado 15 de octubre.

F. C. Barcelona 0 – R. C. Deportivo 0 (Messi, 58; Luis Suárez, 43; Rafinha, 36; Rafinha, 21)

El encuentro da comienzo con Paco Alcácer recibiendo un pase de la línea de fondo a escasos 2 metros de la portería de Poroto, la distribuye inteligentemente a Arda Turan y se inicia la clásica maquinaria tikitakinética blaugrana. El Dépor, que inició el partido con 10 y con las camisetas sudadas, se deja llevar. Hay un monólogo en el Camp Nou, el de siempre pero más raro. El marcador proyectaba un engañoso 4-0. Primera incidencia: sale Laure del vestuario y entra tan pancho al campo, revisa si la tarjeta roja del árbitro funciona bien y levanta a Neymar del chan con un giro mágico de codo. Las cabezas a punto de estallar. Dos señores intentando atar cabos detrás de mí. Hay un murmullo ininteligible en el estadio. La gente arranca con un aplauso y Messi, como interpelado por este jolgorio, se empieza a abrazar con sus compañeros. En un gesto técnico grandioso le resta un gol a su equipo y le unta un poco de emoción al partido. Los nuestros parecen deprimidos todo el rato. Babelinho y Luisinho se marchan del campo y entran Turkinho y Bruninho como si acabasen de llegar de Vietnam. A Gaizka hay que quererle, entenderle ya tal. Lo comentaba yo eso con mi colega, que me llevó al Camp Nou con los carnets de sus padres, que llevan más de 50 años siendo socios y con dificultad pueden encontrarle incentivos a un Barça-Depor. Pero aquello era una experiencia diferente. Yo me sentía como irradiando rayos de luz y enviándolos al sol, rellenando enfermizamente mi botella de agua con largos escupitajos. En fin, que entre una cosa y otra nos dio el descanso.

La gente se va a devolver las consumiciones al bar de dentro. A donde fueres haz lo que vieres, así que yo también. Iniciamos el segundo acto. Luis Suárez, con el magnetismo de los grandes goleadores, extrae un balón del fondo de la red y pone el 2-0 en el resultado. En el Camp Nou saben lo que es ir 2-0 contra el Dépor y, no nos vamos engañar, se pusieron nerviositos. Y los nervios hicieron lo suyo y, mira tú por donde, ironías de la vida, fue un vigués el que, por partida doble, dispuso las tablas en el marcador. El Depor lo había logrado, otra vez. A partir de ahí nos dedicamos a estar muy ordenaditos en el campo y a mostrar seriedad, camisetas limpias y hasta metemos a Sidnei en el campo para que enseñase la cojera que llevaba un rato ensayando en la enfermería. Y lo fuimos preparando todo para que el árbitro pitase el final con el balón en el punto central. Barcelona es nuestra.

Me largué de allí con el pecho lleno. Exhalando el mejor de los oxígenos. Oyendo cómo los viejos del lugar ponían sobre aviso a los más jóvenes “uy, el Dépor, estamos jodidos, de aquí sacan algo. Siempre.”

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Eibar – Dépor, J35

Jornada 35 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 23 de abril.

S.D. Eibar 1 – 1 R.C. Deportivo (Adrián González, 7; Fede Cartabia, 71).

Óxido en los tacos. El césped del área pequeña está calvo. La convocatoria. Nueva foto de Jona en instagram. Hay uno en preferencia inferior que lleva mareando un pañuelo blanco desde la jornada 20. La Voz malmetiendo.  Fede todavía no es el segundo mejor del equipo. Ser de los que ganan, tal. Poisa ya ha puesto el modo Football Manager. Luisinho preséntese inmediatamente en mi despacho. ¿Pero qué convocatoria es esa? Manuel, lo que digan los demás no importa, lo que importa es lo que tú sientas. Arriba esos ánimos, Manuel. Récord de empates, por fin. No remontamos un resultado desde 2013 contra el Mallorca. Tino quiere renovar a Lopo. Tino quiere renovar a Cani. Víctor a su entorno cercano (sus hijos): “Lopo out”. Fernando Navarro a Víctor: “Míster, todavía tienes cartel, retírate a tiempo o te cuelgan del Obelisco”. Tino a Víctor: “Míster, eres un puto crack”. Alexandre Centeno: “Víctor se queda solo”. Tino a Víctor: “Míster, estás solo”. Víctor a Tino: “Lopo out, eh”. Cochomono: “Tino out”. Asiáticos en Abegondo. Fede Cartabia va a ser padre. Apenas cuatro flecos para cerrar el regreso de Bruno Gama. Manu la paraba si no es por el pie de Oriol. Buena, Oriol. Los deportivistas se van a salvar enfadados. Lucas ya no puede rosmarle más a Fede pero no es por falta de ganas. Hay ese pacto entre ambos. Por el bien del club. La próxima jornada ya certificamos la salvación. Ojalá con un empate. Se cae un trozo del techo de Pabellón Superior. Un menor de edad tira desde el medio del campo en el descanso. Al banderín. No sabemos qué premio habrá perdido. ¿Lo mejor de este equipo? Los aficionados desplazados. Esta hinchada. Nunca. Casi nunca. Twitter: “Víctor out”. Matadero Bonnissel: “De eso nada, murmullistas”. Cónclave en el grupo de wasap. Delacuesta: “Detengamos las coñas un momento”. Erik: “Hay que mentir, abiertamente”.

Hay. Que. Mentir. Abiertamente.

Objetivo virtualmente cumplido. Manu Fdez portería a cero contra el Celta. El Celta no le ha metido gol a Manu Fdez. Lucas es buenísimo. @jbenavidesdv: “¿Hay siete centrales en la Liga mejores que Sidnei Rechel?” Comida en Raxería As Neves para reconciliar a la plantilla con el cuerpo técnico. Unos mochos en el Sham después. De reenganche contra el Getafe. Certificamos permanencia. Cuatro Caminos abarrotado. Víctor quédate. La Voz de Galicia quiebra y dejan de explotar a los alumnos de Comunicación Audiovisual. Termina la temporada. El próximo año todos con multitacos.

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Atlético – Dépor, J29

Jornada 29 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 12 de marzo.

Atlético de Madrid 3 – 0 R.C. Deportivo (Saúl, 18; Griezmann, 60; Correa, 83)

Hemos perdido contra los siervos de Satán. Es lo que hay. Y esa es toda la crónica que este analista tan poco dotado puede hacer sobre el partido. Añado: jugó Manolo. Se lesionó.

No deja de ser admirable el esfuerzo titánico del Deportivo por desandar el grandísimo paso hacia delante que parecía haber dado en la primera vuelta. Como un sprint de Messi pero hacia atrás. La misma habilidad para sortear obstáculos uno que para ponerse palos en las ruedas el otro. Aquella vez que pensamos que nuestro Depor ya era un hueso duro de roer para las ratas del top 5, estábamos reincidiendo en el mismo pecado que cuando creímos que Juando ya era THE MEDIOCENTRO. Nos presentábamos con cara de póker ante rivales poco más que aristocráticos y se la plantábamos bien plantada. Y a recoger cosechas abundantísimas, más en autoestima que en puntos, pero con una confianza bestial de la que ya no queda nada. No he visto un partido del Levante en toda la temporada pero, ¿habéis visto qué dupla tienen arriba? Deyverson, ¿habéis visto qué tío? Está a un par de goles de que aparezca el número de su representante subrayado en rojo en una agenda vieja de Lendoiro. Un maquinón. ¿Y Rossi? ¿Pero ese no estaba en la órbita del Madrid hace no tanto? Jugador fundamental para comprender el siglo XXI. Y míranos a nosotros. ¿Pero con qué nos vamos a presentar ante semejante rodillo? ¿Qué trinchera de pañales y periódicos viejos vamos a edificar para que el colista no nos pinte la cara color esperanza? ¿A qué espíritu podemos invocar? ¿Qué religión abrazar? ¿Qué vacío legal nos puede rescatar de este Juicio Final?

Como no sé nada de nada, le he preguntado a Martí. Martí es un chico de nuestra edad (de la edad que tiene todo el mundo, vaya) que es hincha del Levante. Y ni siquiera lo es por afinidad geográfica, que tiene más mérito, sino por una suerte de hechizo raro de la temporada 11/12 en la que el Levante cabalgó a la vanguardia del campeonato. Qué pocos recuerdos tengo de esa temporada: el Depor ni estaba en primera y la ganó el Madrid, parece de los 80. Me ha dicho que están bien, que están confiantes. Que las imágenes de la grada al finalizar el partido eran de equipo que se va a salvar. Que tienen a dos o a tres que ahora mismo se creen Laudrup. En fin, ninguna buena noticia. Y todo esto como antesala de un #onosoderbi. Uno al que podríamos incluso llegar desahuciados pero ya de ningún modo crecidos. La confianza metanfetamínica pasó a mejor vida. Tal vez sea mejor así y no llegar con el cuello de Djalminha subido. Llegar pidiendo perdón por el penal de Medunjanin y que nos canten el Desime. Y que vuelva la flor.

Sí, que vuelva ya la flor.

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Dépor – Granada, J26

Jornada 26 de la Liga BBVA 2015-2016. Sábado 20 de febrero.

R.C. Deportivo 0 – 1 Granada C.F. (El-Arabi, 24)

Ayer perdimos contra el Granada. Perdió el equipo de Mosquera Renovación y de Lucas Selección contra un Granada que ni siquiera es el del villano Sandoval y que venía con José González a que le picásemos el billete del último vagón. Fue una derrota tremendamente plácida y fluida. Todo se dio con naturalidad. Una derrota mecida por las ondas sonoras del murmullismo y un señor que blandía su bufanda ya como un pañuelo blanco. Arriba y abajo, arriba y abajo. Aspavientos. Qué frío hacía, además. Muchos vieron a Lucas rosmar como aquejado de la mayor de las injusticias y se animaron a rosmar también. Víctor les ha hecho un grandísimo favor a todos ellos. Les ha devuelto su legítimo derecho de pernada sobre el banquillo. Mear después de correrse y no poder cagarte en la puta madre del entrenador de tu equipo son dos situaciones tremendamente incómodas. Víctor ha puesto solución a la segunda. Primero proponiendo, inteligentemente por cierto, el empate como ejercicio de estilo, como huella de autor. Empatar y empatar hasta que nos salvemos sin darnos cuenta. Como cuando ascendimos con Fernando Vázquez sin darnos cuenta, ¿os acordáis? Como cuando nos salvamos la temporada pasada con cinco empates, uno de ellos tan glorioso que hubo que recrear unos meses después, tal cual la Batalla de Elviña al pie de la Torre de Hércules. Empatar y empatar y empatar y volver a empatar y empatar y empatar y volver a empatar. Un plan sin fisuras que cuenta con la ventaja de desbloquear récords desconocidos para el campeón de Liga con menos puntos y el campeón de segunda con más victorias. Ni el más miserable desdeñaría un récord, pero fíate tú de un socio del Depor y de sus tres colegas que se acercaron a Riazor con la espectacular promoción de “Esta semana botamos FORZA 3”. La otra jugada de Víctor fue la del otro día, lo de Laure, en fin, el mataderoboniselismo excluye cualquier forma de crítica a Laureano, pero bueno, aquello fue raro. Entonces, tenemos un equipo que le gana al rocoso Eibar el 19 de Diciembre y que se confirma como un candidato a habitar la parte alta de la tabla pero que se viene abajo vete tú a saber por qué. Los tuiteros decían que el cabreo generalizado tiene sentido porque llevamos muchos años durmiendo mal y ahora que podemos empezar a dormir a pierna suelta no nos pueden hacer la trececatorce. El tuitero ya tenía lo que quería, su insomnio. Sus dos o tres horas de vigilia adicionales para cagarse en la puta madre del entrenador. Y quien dice tuitero dice aficionado-medio. O no. O dice los cuatro gilipollas con los que tengo el placer de discrepar. A esos les diré que los colchones de puntos están para eso, para dormir. Y si el olor a Europa mojada fue el motor de la primera vuelta, el de la segunda va a ser el cheiro a zona baja. Y todo irá bien. El Bilbao nos va a meter una malleira pero nos recuperaremos prestos contra el Málaga y enderezaremos una permanencia que va a requerir menos esfuerzos que nunca y que yo, por lo menos, ya llevo celebrando desde la jornada 8.

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Dépor – Mirandés, 1/8 Vuelta CdR

Consulta las puntuaciones de los jugadores aquí:

Manu Fdez. 2 picas. Se despidió de la afición que le vio aprender a vendimiar con una actuación sobria y estoica. Supo aguantar los silbidos de los Blues cuando le apremiaban a sacar de puerta. Intentó capturar esa pitada como un souvenir sólido de su regreso turístico a Coruña. Pudo haber hecho algo más en los dos primeros goles del Mirandés. Se me ocurre, no sé, pararlos.

Laureano. 4 de trébol. No se volverá a afeitar, lección aprendida.

Lopo. 20 de Abril del 90. Hola, chata, cómo estás. Te sorprende que te escriba, tanto tiempo, es normal. Pues es que estaba aquí solo. Me había puesto a recordar. Me entró la melancolía y te tenía que hablar.

Robespierre. 1758-1794. Fue uno de los más prominentes líderes de la Revolución francesa, diputado, presidente por dos veces de la Convención Nacional, jefe indiscutible de la facción más radical de los jacobinos y miembro del Comité de Salvación Pública, entidad que gobernó Francia durante el periodo revolucionario conocido como el Terror.

Luisinho. Dorsal 16. De manga corta y con guantes pero con una camisa de fuerza en su espíritu. Julius murió a los dos meses de que lo internasen, no permitamos que pase lo mismo con nuestro Luis.

Juan Domínguez. 4’9999999 sobre 100. Confuso. Hiriéndose a sí mismo. Me hace sufrir mucho. Ayer llevé pantis debajo de los vaqueros para no pasar frío pero ni con esas. Cada vez que miraba a Juando me invadía Siberia. Le miré a los ojos desde Pabellón Inferior y vi cómo colgaban de ellos dos lágrimas congeladas, como si fuese un árbol de Navidad. Me parto en dos.

Pedro Mosquera. Sucesión de Fibonacci. Jugó bastante bien, se habría acoplado a la perfección a la maquinaria mirandesa.

Jonás Gutiérrez. Revolution #9. Funciona de modo análogo a la homeopatía. Jonás corre, brinca y gira sobre sí mismo para diluirse en el césped y combatir así a los miasmas. Y tiene, exactamente, la misma eficacia que la homeopatía.

Federico. II el Grande. Forma una continuidad casi perfecta con Luis Fariña. Es como si uno nunca se hubiese ido y el otro ya hubiese estado aquí cuando VF. No sé, es muy complejo, no me pidáis que me posicione aquí.

El Míguel. 6’95€. Su brunogamismo se atenúa con el paso de los partidos. Cumplía magistralmente la función de jugador número 26 del equipo y ser el 19 le está lastrando. A veces hay que retroceder para tomar impulso.

Origol. 10/10. Oriol todo no lo puede hacer. No, detente ahí. Mira, Oriol no lo puede hacer todo. Oriol todo tampoco lo va a hacer.

Luis Alberto. 20.000 leguas de viaje submarino. Oriol bastante hace, queréis que haga todo y eso tampoco puede ser.

Álex Bergantiños. 7. Estrelló un balón a la escuadra para que fuese imposible ironizar sobre su hombría en Matadero. Es majísimo y debió haber salido de inicio.

Lucas. **. Descubrimos que puede autopropulsarse rosmando. Como un tenista cuando grita al golpear la pelota, pero durante todo el partido. Adquiere velocidades de vértigo a partir del aire que expulsa cada vez que rosma. Fede lo sabe y por eso no le respondió a ninguna de las 10 o 12 amenazas de muerte que le dedicó a lo largo de la segunda parte.

Víctor Sánchez del Amo. Sin calificar. Apenas entró en juego.

Equipo arbitral. Linier calvo para no perder la costumbre. Sencillez y buenhacer, qué más se puede pedir.

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Heterocromía

Por algún motivo piensas que David Bowie tenía un ojo de distinto color que el otro, pero no es así. Sus iris eran de idéntico tono, el problema estaba en sus pupilas. Su pupila izquierda estaba permanente dilatada por una hostia que le dio un amigo suyo con 15 años en un combate por el amor de esa mujer. El resto ya lo conocemos. David fue un millón de Bowies y en el cementerio de San Amaro no hay sitio para tantos.

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IFRAN

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Mirandés – Dépor, 1/8 CdR

Octavos de final de Copa 2015-2016. Miércoles 5 de enero de 2016.

Mirandés C.F. 1 – 1 R.C. Deportivo (Ortiz, 25; Lopo, 65)

Meandros dibujas
Año: 1949
Director: (desconocido)
Productora: Matadero Producciones
Árbitro: Prieto Iglesias, del comité navarro

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Entre el griterío que copa el diálogo de esta nuestra España con su historia (con su memoria histórica) a veces emergen voces quasi fantasmales que parecen iluminar más que cualquier erudito en la materia. Fósiles de un pasado reciente que descubre más heridas de las que el nombre de una calle podría reabrir. El día de Reyes de 2016 obsequió a la cinefilia nacional -y, por qué no, internacional- con un documento sin precedentes. En un piso franco de Burgos, sede de una antigua productora de cine tan independiente como era posible serlo en la posguerra, apareció un rollo de película que data de no más tarde de 1949. Un pedazo de historia, censurado en su momento por las autoridades franquistas, latiendo durante años bajo el suelo, como el corazón delator de Poe.

2

Meandros Dibujas es un ladrillo de esa catedral de oscuridad que fue el primer período de la dictadura, una pintura viva de aquella ciénaga intelectual que no conviene olvidar. Un relato criminal, situado a orillas del Ebro, que une a dos detectives: el veterano, Terrazas y su compañero, recién licenciado, Sánchez. El débil estado del celuloide superviviente nos impide seguir sus pesquisas con toda la minuciosidad que merecen pero su grito de socorro, el de toda una generación, llega nítido a nosotros.

El director (¿directora quizá?), anónimo, maneja una variedad de recursos desconocida entonces en autores nacionales. Coloca la cámara más abajo que cualquiera de sus contemporáneos, como por entonces sólo hacía Yasujirō Ozu, cuya sombra parece planear sobre todo el metraje. De esta forma el amplio campo de visión del que podríamos gozar se estrecha y elimina cualquier profundidad posible abriendo al máximo la distancia focal de su objetivo. El espacio como asfixia, como agorafobia, el miedo al exterior en una época en la que ni las paredes del hogar eran seguras y confortables.

3

Este Meandros Dibujas es una joya oculta no sólo de la cinematografía española sino de la memoria colectiva que está buscando ya una distribuidora que lo digitalice y edite en DVD. Mal acostumbrados, últimamente, a los circos anfetamínicos merece la pena entregarse a este juego de atmósferas, a este cuento de terror que habla, exactamente, sobre eso, sobre el terror. El terror coagulado de una herida que no se debe cerrar, no tan pronto.

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Dépor – Llagostera, 1/16 Vuelta CdR

Dieciseisavos de final de Copa 2015-2016. Martes 15 de diciembre de 2015.

R.C. Deportivo 1 – 1 U.E. Llagostera (Juan Domínguez, 68; Jordi López (p), 78)

Oriol Alsina sale del túnel de vestuarios a hora y media del inicio del partido y respira el olor a pasado reciente glorioso que contiene el aire de Riazor. Busca a su alrededor a alguno de sus jugadores, ve a Pitu. Lo coge con cariño rodeando con su mano derecha la arquitectura de su nuca. Tiene una colleja importante, piensa para sus adentros. Es la mayor malicia cotidiana que se permite e incluso ésta le hace sentirse culpable y decide que evitará pensar cosas así en el futuro. “Mira, mira aquí”, dice señalando el banquillo local, “aquí lloró Arsenio cuando lo de Djukic, no quedan restos porque lloró hacia dentro”.

Pitu quería imbuirse en sus auriculares y dedicar unos minutos a fantasear con meter un gol por la escuadra pero Oriol tenía cosas que contarle. “Mira esta banda, por aquí corrió Fernando Vázquez. Qué carrera tenía el tío.” Agazapado sobre el césped, al lado de la línea de cal, “se oyen sus latidos todavía”, dice.

Caminan hasta la portería de Pabellón. El césped del área pequeña lleva varios partidos harapiento, Oriol toma una muestra de tierra con el dedo y la olisquea. “Aquí jugó un príncipe africano, ¡y no era ni titular!”. Mira, macho, yo debuté con Rijkaard, qué me cuentas, pesao. Pitu no dijo esto y desde aquí premiamos su esfuerzo por contenerse. Pero Oriol supo leerlo y le dejó marchar a deambular por el campo.

Oriol Alsina es muy buena persona. Es tan buena persona que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Su campechanía bien le valdría un título nobiliario en algún estado poco serio. Mira Riazor como quien mira un firmamento en el que sólo él es capaz de reconocer constelaciones y si le preguntas te hablará de astronomía durante horas pronunciando eles muy cóncavas y eses muy grasas, como buen catalán. Oriol no odia el fútbol moderno, pero le abruma. Se sabe un privilegiado y no pierde ocasión de sentirse como tal. Por delante le esperan 90 minutos de privilegio y un capricho muy especial, Saúl.

Oriol quiere a Saúl. Ve en él todo lo que puede desear en un jugador. Le busca por el campo, quiere presentarse. Ensaya en silencio varias formas de acercarse a él. “Saúl, ¿cómo vas, jabato?”. Pero no tiene ocasión. Vuelve al vestuario y hace sus cosas de entrenador, pule un par de cuestiones que quedaron abiertas en el entrenamiento anterior y manda a los chavales a calentar. Empata el partido y nos da una lección sobre amor en rueda de prensa.

https://www.youtube.com/watch?v=q5DjnsEifEU

Oriol, nos caes muy bien y esta copa la vamos a ganar por ti.

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Llagostera – Dépor, 1/16 Ida CdR

Treintaidosavos de final de Copa 2015-2016. Miércoles 2 de diciembre de 2015.

U.E. Llagostera 1 – 2 R.C. Deportivo (Juanjo, 21; Cartabia, 60; Oriol Riera, 73)

Cuando Víctor (Sánchez d)el Amo tomó el primer VHS de su videoteca, etiquetado como “Jornada 10: Llagostera 1 – S.D. Huesca 0”, lo percibió inusualmente frío. Lo agitó en una intuitiva pantomima de reanimación cardiopulmonar pero su halo de frialdad no varió. Lo abrió y al introducirlo en la rendija de su reproductor Panasonic se temió lo peor. En efecto, alguien había grabado por encima. Las imágenes reproducían cotidianidades del propio Víctor desde ángulos en los que jamás imaginó que pudiese haber cámaras. VSDA aparca el coche, VSDA busca las llaves de su portal, VSDA abre el portal. A punto de dar el primer sorbo a su café lo dejó caer, sospechándolo envenenado.

“Estos van más en serio de lo que pensábamos”. mensaje enviado al grupo de whatsapp del cuerpo técnico que hizo temblar hasta los contratos de permanencia con sus operadores de telefonía. En menos de una hora los había reunido a todos ellos y a los cuatro capitanes en su sótano. “Nos han borrado todas las cintas de partidos del Llagostera. Vamos a tener que preparar el partido a ciegas”. Alex B. se echó las manos en la cabeza y Juando miró a Laure que miró a Manuel Pablo que miró al suelo.

Bajo una lona en la que se había erigido, tiempo ha, una metrópolis de ácaros, descubrió Víctor una pizarra envejecida y mugrienta. Tomando una tiza intentó describir un rectángulo de juego con sus áreas y sus proporciones. “Caballeros, esto es la guerra”.

Los días posteriores los dedicaron a inventarse los atributos de los jugadores del Llagostera para tener una base sobre la que trabajar. Pitu es valiente y pasional, Escassi es veloz y racionalista, Juanto va bien por alto pero arriesga mucho en el pase, Juanjo tiene cositas de Kaká Becerra y una hija de 4 años, Juando es de los nuestros. Los jugadores entrenaron como si nada, especialmente Lucas, que ni se imaginó quedar fuera de la convocatoria. Víctor diseñó un plan a la medida perfecta del rival que se acababa de inventar.

Se presentaron entonces el miércoles en el pueblo que no era. Y ya de perdidos al río les fueron a preguntar a los chicos del Palamós CF si les apetecía pachanguita de relax. Pero conforme iban sacando sus bolsas del maletero vieron llegar un bus. “Nos tienen geolocalizados”, murmuró el entrenador a uno de sus pupilos. El equipo del Llagostera se presentó exactamente en el mismo pueblo que el Deportivo, imposibilitando cualquier posibilidad de huida. Bajaron uno a uno todos los jugadores, todos a los que Víctor había otorgado personalidades, historias, biografías no autorizadas y que ahora no eran más que soldados del ejército enemigo. Se dispusieron todos ellos a escasos metros de la plantilla deportivista para ejecutar una danza maorí que los más jóvenes jugadores jamás podrán olvidar, y los coruñeses se encerraron en su hotel para meditar, para redactar testamentos y para llamar a sus familias.

Lo que pasó después ya fue historia. El esquema de Víctor contra el equipo inventado funcionó a la perfección con un Bruno Gama desatado en banda izquierda. “Todos los balones a Bruno”, dijo Víctor en el minuto 6 debajo de una mantita en el banquillo. Cuando todo parecía ir viento en popa el Llagostera introduce la variable Lopo en una ecuación que Víctor no fue capaz de prevenir por la falta de información y, por una vez, sólo por una vez dejó que fuese el fútbol quien decidiese el resultado y se abstuvo de intervenir. Y el fútbol tomó una decisión, el fútbol quiso que el Cid Campeador, caído en 1099, se subiese a lomos de un caballo que tampoco había vivido mucho más pero que aterrorizó a la defensa numantino-catalana. Después de fallar no menos de 4 ocasiones claras en la primera parte, nuestro Campeador toma un balón en una esquina del área y mete, sí, el gol del Djalminha al Celta. No otro gol, no, ese mismo. Y tan pancho. Se volvió VSDA a Coruña con su ventaja y pensando si Don Fútbol habría de intervenir otra vez en su favor en el partido de vuelta, porque la guerra aún no ha terminado.

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