SD Eibar – Dépor, J18

Jornada 18 de la Liga Adelante 2013-2014. Domingo 15 de diciembre.

S.D. Eibar 2-1 R.C. Deportivo (Arruabarrena, 39, 84; Luis Fernández, 89).

Sol y sombra en Ipurua, máximo enemigo de los partidos por streaming. Barro seco y frío, un frío que hacía eco en los asientos vacíos resonando a campo mítico.

Con el cerebro congelado salió el Dépor a pelear en las Árdenas en ropa de diario. El falso doble lateral en las bandas, pues no hay ni medio lateral en la suma de Luisinho y Seoane, fue un gesto de cara a la galería para conservar la fama de equipo rácano, eso sí, ganada a pulso desde el inicio de Liga. En una primera parte llena de pelotazos, imprecisión y contundencia, solo una combinación en banda izquierda de los locales le pudo poner sentido a todo aquel desconcierto y Arruabarrena, delantero más eibartarra que Urko Vera pegando martillazos en Hierros Servando, puso el unocero. Y Lux, sin gorra.

Faltaba Insua y el Dépor encajaba su primer gol en ataque estático de todo el año. 18 jornadas después ocurrió y seria injusto ponerlo en el debe de Kaká y Marchena, pues el brasileño cumplió como casi siempre y el campeonduropa fue el mejor de los coruñeses. Mientras tanto, Manuel Pablo y Laure no la olían, el madrileño demasiado pendiente de buscarle un trabajo a su cuñado en paro en alguna de las factorías de la ciudad. Álex Bergantiños fue espíritu en tierra ajena, pero lo fue sin tocar el balón ni una sola vez de manera productiva, mientras daba palmaditas a todos sus compañeros para que jugaran, jugaran, jugaran.

Giro radical tras el descanso. Ganó el balón el Dépor y todas pasaron por Juan Domínguez, que regresaba de su mes de vacaciones en casa de sus padres, levantándose tarde y poniendo la mesa dos veces por semana. Pero, como ya habían demostrado en una peña de Cambre que se sienta entre Preferencia Inferior y General, no llega el chico de Narón para canalizar la ofensiva de todo el equipo. Intentó apoyarse en Culio, pero el argentino era ayer fuego del que no quema, arma encasquillada, y dañó más su retroceso que su disparo. Un poco como cuando el Correcaminos tapaba el cañón marca ACME y este explotaba. Coyote Vázquez se vio doscero abajo y con el cañón a punto de estallar. Sobra decir que estalló porque todos lo vimos y aún esperamos que fuera una voladura controlada fuera del campo. Pero eso fue después de que el de Castrofeito, vestido con abrigo pijo, se hubiera quedado dormido perdiendo el bus de los cambios, cosa frecuente este año, lo que le suele obligar a combinaciones y transbordos poco ortodoxos. Salió Luis al final y encontró a Borja escondido detrás de un central del Eibar. Salió Luis al final e hizo un gol a centro de Núñez.

Hubo Segunda División por doquier en Ipurua, mientras jugaba el Dépor a ser el Eibar y el Eibar a ser el Dépor. O lo que pensamos que podrían ser antes de que lo fueran.

scale (1)

Anuncios

Atropella a alguien.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s