Hércules CF – Dépor, J7

Jornada 7 de la Liga Adelante 2013-2014. Domingo 29 de septiembre.

Hércules de Alicante C.F. 0 – R.C. Deportivo 2 (Borja Bastón, 24, 35).

El partido se acabó cuando en el minuto 44, Dionisio Emanuel Villalba Rojano, en un alarde de amor eterno a su club de formación, tiró un penalti con varias faltas de ortografía, le hizo un butrón a su equipo y huyó haciéndose pasar por virollo en un furgón con los jugadores del Dépor.
Porque el Dépor llegó en furgón y con un poco de resaca a Alicante. En un Rico Pérez un poco cansado de ver como año tras año su equipo parece un grupo de bandoleros de Sierra Morena sin un Curro Jiménez a los mandos apareció un Dépor dispuesto a robar carteras, cada jugador con un Marchena entre los dientes. Se puso a ello pronto, casi con prisa, a tope, concentrado, como cuando has dormido poco e intentas demostrar muy rápido que no te afecta. Y mientras duró la excitación inicial no hubo color. Dominaban Wilk (cada vez más Skoda y menos Lada) y JuanDo (¡el 10!) un centro del campo abandonado por el rival, creando juego para que Culio la perdiera en la izquierda o Arizmendi corriera como pollo sin cabeza persiguiendo el horizonte. Una vez le cayó a Juan Carlos en la frontal y una vez se encontró a Borja, que solventó el mano a mano con la misma cara con la que entregaría un informe el martes a media mañana: toma, ahí va, espero que esté todo bien, hale adiós, me voy que me se me acaban los tomates en el súper. El segundo llegó en un saque de banda y de rebote. Poco que contar. El control era total, pero según se agotaba la euforia, el partido languidecía hasta que un balón lateral acabó en la mano de Álex Bergantiños como podía haber acabado en las Islas Columbretes. Penalti. El lanzamiento de Dioni trazó una hermosísima línea recta alejada de la portería muy al estilo de los monigotes del FIFA cuando paras la barrita en la zona equivocada.
El Dépor se metió de nuevo al furgón con la intención de ponerse el pijama y dormitar 45 minutos más, amenazando de vez en cuando con algún navajazo trapero. Y no salió de allí en toda la segunda mitad, tapados con una mantita viendo el entrenamiento de Germán Lux. El triple cambio del Hércules agitó a los locales y el argentino se vio obligado a realizar las primeras paradas de la temporada, así como algún saque profundo que liberaba al Dépor de la tozuda pero inane presión. ¡Austeridad!, gritaba el Tony Pulis de Castrofeito desde Bruselas intentando contener la efervescencia local, antes de pedir el rescate financiero para todo su sistema defensivo metiendo a Kaká y Seoane para montar una línea de cinco. Con la lesión de Borja temimos que volviera la recesión, pero la expulsión de Escassi trajo la confianza de nuevo al parqué y así se consumió la jornada, ya con olor a paella en el ambiente.

Nueve de doce lejos de Riazor y sensación general de suficiencia defensiva ante todos los rivales. Calma, pero esto lo firmaban en julio hasta los diez o doce abonados de Tribuna Superior.

Anuncios

Atropella a alguien.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s