Augusto

Yo vi a Lendoiro.

Yo vi a Lendoiro en la puerta de Os Belés, mirando la calle.

Yo vi a Lendoiro en la Ronda de Outeiro atendiendo a mi cuñado, un señor de Herri Batasuna que hizo parar el coche en el que íbamos sólo para saludarlo. El Presidente le dio un pin del equipo.

Yo vi a Lendoiro sentado al lado de la sala de ordenadores del Café Tortoni, el antiguo Tortoni de San Andrés a la altura de Santa Catalina, un bar que remodeló mi viejo a base de paleta y Ducados. Estaba allí sentado antes de un partido contra el Olympiakos, solo, leyendo la prensa. Faltaban como tres o cuatro horas para que empezase. Alguien llegó y se pusieron a hablar del Liverpool.

Yo vi a Lendoiro gastar ese pelazo juvenil que gasta.

Yo vi a Lendoiro de risas con Beci, que iba medio borracho, y me pareció enternecedor y poético.

Yo vi a Lendoiro poner ojos de animal colocado en alguna celebración, adivinándose allí una expresión que no tienen ni por asomo muchos carroñeros. Amor.

También vi a Lendoiro poner en su sitio a muchos bastardos.

El día que se vaya el Presidente yo seré de la Mafia y si no estoy en Coruña haré por ir para intentar hablar con él, darle las gracias y fumarme unos pitillos debido a la emoción.

El día que se vaya el Presidente estaréis muy contentos pero en vuestras manitas de rata os quedará un tesoro tembloroso que se irá derritiendo y os llegará hasta el hueso.

Anuncios

Atropella a alguien.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s